Transformers: Devastación (originalmente *Transformers: Devastation*) es una miniserie de seis números publicada por IDW Publishing entre 2007 y 2008. Escrita por el veterano guionista Simon Furman e ilustrada por E.J. Su, esta obra constituye el cuarto capítulo de la ambiciosa etapa conocida como "Fase Uno" del universo de los Transformers de IDW, siguiendo cronológicamente a las entregas *Infiltration*, *Stormbringer* y *Escalation*.
La trama de *Devastación* se sitúa en un punto de ruptura crítico para el conflicto milenario entre Autobots y Decepticons en la Tierra. Tras los eventos de *Escalation*, el secreto de la presencia alienígena en nuestro planeta ha comenzado a desmoronarse. La estrategia de infiltración sigilosa que los Decepticons mantuvieron durante décadas ha sido descartada por un Megatron cada vez más impaciente y agresivo, quien decide elevar el nivel de hostilidades a una escala global.
El núcleo narrativo de la obra se divide en tres frentes principales que convergen de manera orgánica. El primero de ellos se centra en la llegada de Sixshot, un "Phase Sixer" (un ejecutor de Fase Seis). En la mitología establecida por Furman, los Phase Sixers son armas de destrucción masiva individuales, Transformers de una potencia devastadora enviados a planetas cuando la resistencia local es demasiado fuerte o cuando el protocolo de infiltración ha fallado. La presencia de Sixshot en la Tierra eleva las apuestas de manera drástica, obligando a los Autobots a enfrentarse a una amenaza física para la que no están preparados.
El segundo frente involucra a la organización humana conocida como *The Machination*. Liderada por el enigmático Dante, este grupo ha logrado realizar ingeniería inversa con tecnología cybertroniana, creando clones de Transformers y capturando a Hunter O'Nion, un aliado humano de los Autobots. La subtrama de *The Machination* añade una capa de intriga política y horror tecnológico, explorando las consecuencias de que la humanidad intente manipular fuerzas que no comprende totalmente. El destino de Hunter y su vínculo con el Decepticon Sunstreaker se convierte en uno de los pilares emocionales y de suspense de la serie.
El tercer eje de la historia introduce una amenaza externa: los Reapers. Estos son una fuerza de aniquilación cósmica, seres que viajan por la galaxia destruyendo civilizaciones y que han puesto su mirada en la Tierra debido a la actividad energética de los Transformers. La llegada de los Reapers obliga a los lectores a cuestionar si los Autobots y Decepticons son los únicos jugadores en este tablero galáctico, introduciendo un elemento de "tercera facción" que complica las alianzas y las estrategias de supervivencia.
Desde una perspectiva técnica, el guion de Simon Furman se aleja de las batallas simplistas de los dibujos animados de los años 80 para ofrecer un enfoque de ciencia ficción dura y thriller táctico. Furman se centra en la logística de la guerra, la jerarquía militar y las consecuencias geopolíticas de un conflicto alienígena en suelo terrestre. Los diálogos son densos y cargados de terminología técnica que expande el lore de Cybertron, estableciendo conceptos como el "Ore-13" y los protocolos de invasión por etapas.
El arte de E.J. Su es fundamental para la identidad de *Devastación*. Su estilo se caracteriza por un realismo mecánico impresionante; los Transformers no parecen simples humanos con armaduras, sino máquinas complejas con piezas móviles, engranajes y una escala que transmite su inmenso peso y poder. El diseño de los escenarios, desde las bases ocultas hasta los paisajes urbanos bajo asedio, refuerza la sensación de realismo y urgencia que impregna toda la obra.
En resumen, *Transformers: Devastación* es una pieza clave para entender la evolución de la franquicia en el cómic moderno. No es solo una historia de robots gigantes peleando, sino un relato sobre la escalada de un conflicto, la pérdida del anonimato y la desesperación de un grupo de héroes