*After The Cape*, publicada por Image Comics y creada por el guionista Howard Wong junto al artista Marco Rudy, es una obra que se inscribe dentro de la corriente deconstruccionista del género de superhéroes. A diferencia de las narrativas tradicionales que se centran en el ascenso del héroe o en sus batallas contra amenazas externas, este cómic propone un descenso visceral a la miseria humana, utilizando la figura del "superhombre" como un vehículo para explorar la adicción, el fracaso moral y la desintegración familiar.
La trama se centra en Ethan, un hombre que en el pasado fue conocido como Captain Valor, un héroe respetado y miembro de un equipo de justicieros de élite. Sin embargo, la historia no comienza en sus días de gloria, sino mucho después. Ethan ha colgado la capa, pero no por una jubilación honorable, sino debido a una espiral de alcoholismo y decisiones erróneas que lo han dejado en la ruina. La premisa fundamental de la obra es la respuesta a una pregunta incómoda: ¿qué sucede cuando alguien con poderes extraordinarios carece de la fortaleza ética para manejar una vida ordinaria?
El conflicto motor de la narrativa es la desesperación económica y psicológica. Ethan es incapaz de mantener un empleo convencional y su adicción al alcohol ha erosionado los cimientos de su hogar. Con una esposa que intenta mantener a flote a la familia y unos hijos que apenas reconocen al hombre que tienen delante, el protagonista toma una decisión irreversible. En lugar de buscar la redención a través del esfuerzo civil, decide utilizar sus habilidades sobrehumanas para cometer robos. Este giro transforma el cómic en un *noir* criminal donde el protagonista no es un villano con un plan maestro, sino un hombre desesperado que utiliza la fuerza bruta para obtener dinero rápido, ignorando las consecuencias a largo plazo de sus actos.
Desde el punto de vista técnico, el guion de Howard Wong evita los tropos del género de acción para centrarse en el drama doméstico y la tensión del submundo criminal. No hay grandes batallas en los cielos; hay atracos en tiendas de licores y confrontaciones tensas en callejones oscuros. La narrativa se siente claustrofóbica, enfocándose en la presión constante que siente Ethan al intentar ocultar su doble vida criminal mientras lidia con el síndrome de abstinencia y la culpa.
El apartado visual de Marco Rudy es determinante para establecer esta atmósfera. Su estilo, caracterizado por un trazo sucio, detallado y a menudo experimental en la composición de las páginas, refuerza la sensación de caos mental del protagonista. Rudy utiliza sombras densas y una narrativa visual fragmentada que se aleja de la claridad del cómic de superhéroes clásico, sumergiendo al lector en la suciedad de los entornos urbanos y la fealdad de la decadencia personal de Ethan. Las expresiones faciales y el lenguaje corporal transmiten una derrota que las palabras apenas alcanzan a describir.
*After The Cape* también funciona como una crítica a la idealización del héroe. La obra sugiere que tener poderes no otorga automáticamente una brújula moral superior. Al contrario, en el caso de Ethan, sus habilidades son la herramienta que facilita su corrupción, permitiéndole tomar el camino más corto y