Hit-Girl Vol2 y Vol3

Tras los eventos que definieron su etapa en Nueva York y su sangriento paso por Colombia, Mindy McCready, la letal vigilante conocida como Hit-Girl, continúa su cruzada global contra el crimen organizado en una etapa marcada por el cambio de equipos creativos y localizaciones internacionales. Los volúmenes 2 y 3 de su serie en solitario (publicada bajo el sello Image Comics y Millarworld) trasladan la acción a Canadá y Roma, respectivamente, consolidando la faceta de Mindy como una fuerza de la naturaleza itinerante que busca erradicar el mal allí donde se esconda.

Volumen 2: Canadá (Guion de Jeff Lemire, Dibujo de Eduardo Risso)

En el segundo arco argumental de esta etapa, la narrativa se traslada a los gélidos y desoladores paisajes del norte de Canadá. Bajo la pluma de Jeff Lemire, la historia adquiere un tono más introspectivo y crudo, alejándose ligeramente del espectáculo pirotécnico para adentrarse en un thriller de supervivencia. Mindy llega a la región con un objetivo claro: dar caza a Baker, un despiadado traficante de drogas que opera en las sombras de las comunidades rurales.

Lo que define a este volumen es el contraste visual y narrativo. El dibujo de Eduardo Risso, maestro del claroscuro y la narrativa noir, aporta una atmósfera opresiva y elegante. La nieve blanca de Canadá sirve como un lienzo inmaculado que resalta la violencia explícita y las manchas de sangre, una marca registrada del personaje. En este arco, Hit-Girl no solo se enfrenta a matones locales, sino también a la inclemencia del clima y a la soledad de su misión. Lemire explora la psicología de una adolescente que, a pesar de su entrenamiento militar y su falta de empatía aparente, sigue siendo una niña en un mundo de adultos corruptos. La trama se desarrolla como un juego del gato y el ratón en bosques densos y moteles de carretera, donde la astucia táctica de Mindy es puesta a prueba frente a enemigos que conocen el terreno mejor que ella.

Volumen 3: Roma (Guion de Rafael Scavone, Dibujo de Rafael Albuquerque)

Cambiando radicalmente de escenario, el tercer volumen traslada a la protagonista a la "Ciudad Eterna". En Roma, Mindy se sumerge en un entorno donde la historia, la religión y el crimen organizado convergen de manera explosiva. El equipo creativo brasileño compuesto por Rafael Scavone y Rafael Albuquerque inyecta una energía cinética y vibrante a la serie, aprovechando la arquitectura clásica y las calles estrechas de Italia para coreografiar secuencias de acción de alto octanaje.

La sinopsis de este arco sigue a Hit-Girl en su intento de desmantelar a la familia Pellegrini, un clan criminal que utiliza una fachada de piedad religiosa para encubrir sus actividades ilícitas. Mindy se ve envuelta en una trama que involucra reliquias robadas, monjas armadas y una red de corrupción que llega hasta las altas esferas. A diferencia del tono pausado de Canadá, el volumen de Roma es un torbellino de persecuciones en motocicleta y tiroteos en plazas históricas. Albuquerque utiliza un trazo dinámico y expresivo que enfatiza la agilidad de la protagonista, capturando la esencia de una Hit-Girl que se siente cada vez más cómoda en su rol de justiciera internacional. El guion de Scavone mantiene el humor negro característico de la franquicia, pero añade capas de intriga política y social que enriquecen el trasfondo de la misión.

Análisis de conjunto

Ambos volúmenes funcionan como una expansión necesaria del mito de Hit-Girl fuera de la sombra de Kick-Ass. Mientras que el volumen 2 (Canadá) es una obra de atmósfera y tensión psicológica que aprovecha el aislamiento, el volumen 3 (Roma) es una celebración del caos y la acción estilizada. Juntos, demuestran la versatilidad del personaje para adaptarse a diferentes géneros dentro del cómic de acción: desde el noir invernal hasta el thriller de conspiración europeo.

En términos de evolución de personaje, estos arcos muestran a una Mindy McCready que ha perfeccionado sus métodos. Ya no es solo la aprendiz de Big Daddy; es una estratega independiente que utiliza el entorno a su favor, ya sea el frío extremo o la densidad urbana de una metrópolis milenaria. Estos volúmenes son esenciales para entender la escala global que Mark Millar pretendía para el personaje, permitiendo que diferentes autores de renombre dejen su impronta en la iconografía de una de las antiheroínas más reconocibles del cómic contemporáneo. Sin necesidad de recurrir a grandes giros argumentales que alteren el canon, estas historias se centran en la ejecución técnica, el diseño de producción visual y la reafirmación de Hit-Girl como la asesina más eficiente del mundo.

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