Tellos

Tellos es una de las obras más singulares y visualmente cautivadoras del cómic estadounidense de finales de los años 90. Creada por el guionista Todd Dezago y el añorado dibujante Mike Wieringo, esta serie limitada, publicada originalmente por Image Comics, se aleja de la tendencia oscura y cínica de su época para ofrecer una epopeya de fantasía heroica que bebe directamente de los clásicos de aventuras, la mitología y la estética de la animación moderna.

La historia nos sitúa en el mundo que da nombre a la obra: Tellos. Este no es un continente unificado, sino un reino fragmentado, un mosaico de islas y ecosistemas diversos que parecen sacados de un sueño febril. En este escenario conviven criaturas mitológicas, piratas, guerreros antropomórficos y fuerzas oscuras. La narrativa arranca *in media res*, sumergiendo al lector en una persecución frenética que establece el tono de urgencia y maravilla que define a toda la serie.

El eje central de la trama es Jarek, un joven de origen misterioso que posee un amuleto capaz de invocar poderes que él mismo no comprende del todo. Jarek no está solo en su viaje; lo acompaña Koj, un tigre antropomórfico de gran tamaño, fuerza descomunal y un corazón noble, que actúa como su protector y mentor. La relación entre ambos es el ancla emocional del cómic, recordando a las grandes duplas de la literatura de aventuras donde la lealtad prevalece sobre cualquier peligro.

A medida que la odisea avanza, el grupo de protagonistas se expande con personajes carismáticos que aportan dinamismo a la narrativa. Entre ellos destaca Serra, una capitana pirata con un fuerte carácter y habilidades de combate excepcionales, y Rikk, un hombre-zorro astuto y algo codicioso que aporta el alivio cómico sin perder utilidad en la trama. Juntos, este grupo dispar debe cruzar los diversos reinos de Tellos para escapar de las garras de Malesur, el antagonista principal.

Malesur es una entidad de pura sombra y malevolencia que busca capturar a Jarek por razones que se van desvelando gradualmente. Para lograr sus fines, comanda a los "Bounders", un ejército de soldados con aspecto de rana que sirven como la fuerza de choque principal contra nuestros héroes. La amenaza de Malesur no es solo física, sino que representa una corrupción que intenta consumir la magia y la luz inherentes al mundo de Tellos.

El apartado gráfico de Mike Wieringo es, sin lugar a dudas, el pilar fundamental de la obra. Su estilo, caracterizado por líneas limpias, una expresividad facial asombrosa y un diseño de personajes que fusiona el cómic americano con influencias del manga y la animación de Disney, dota a Tellos de una identidad visual inconfundible. Wieringo logra que cada entorno, desde junglas exuberantes hasta ciudades flotantes, se sienta vivo y detallado. Su capacidad para narrar la acción de forma fluida permite que las secuencias de combate y persecución sean fáciles de seguir y visualmente impactantes.

A nivel temático, Tellos explora conceptos universales como el paso de la infancia a la madurez, el peso del destino y la importancia de la familia elegida. Aunque comienza como una aventura ligera y colorida, la historia adquiere capas de complejidad emocional a medida que los personajes enfrentan pérdidas y descubren la verdadera naturaleza de su realidad. Todd Dezago construye un guion sólido que sabe cuándo acelerar el ritmo y cuándo detenerse en los momentos de introspección, manteniendo siempre un sentido de asombro constante.

En resumen, Tellos es una carta de amor al género de la fantasía. Es un cómic que destaca por su construcción de mundo, su diseño de personajes y una narrativa que, aunque accesible para lectores jóvenes, posee la profundidad necesaria para satisfacer al público adulto. Es una obra imprescindible para entender la evolución del cómic de aventuras independiente y un testimonio del inmenso talento de sus creadores, quienes lograron construir un universo que se siente vasto, mágico y, por encima de todo, inolvidable.

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