Breathe

*Breathe* (publicada originalmente como *Respire* en francés) es una de las obras más introspectivas y valientes de la autora e ilustradora Magali Le Huche. Enmarcada en el género de la novela gráfica autobiográfica, esta pieza se aleja de los convencionalismos del drama adolescente para sumergirse en una exploración cruda y visualmente deslumbrante sobre la salud mental, específicamente la fobia escolar o escolionofobia.

La narrativa nos sitúa en un momento de transición vital crítico: el paso de la infancia a la adolescencia. Magali, la protagonista y alter ego de la autora, es una joven cuya vida parece seguir un curso ordinario hasta que el sistema educativo se convierte en un entorno hostil. Lo que comienza como un ligero nerviosismo ante la idea de asistir a clase evoluciona rápidamente hacia una patología paralizante. El cómic no trata simplemente sobre el estrés común de los exámenes o la presión social de los pasillos; aborda el colapso total de la voluntad frente a una estructura institucional que la joven percibe como asfixiante y ajena.

El núcleo de *Breathe* es la representación de la ansiedad. Le Huche logra algo complejo en el medio secuencial: dar forma física a un sentimiento abstracto. La fobia escolar se manifiesta como una presión en el pecho, una incapacidad literal para inhalar aire, de ahí el título de la obra. La autora describe con precisión los síntomas físicos —las náuseas, los temblores, el nudo en la garganta— y cómo estos son a menudo malinterpretados por el entorno adulto como simple rebeldía, pereza o falta de disciplina. La obra pone de relieve la brecha de comunicación entre una generación que sufre y una que no posee las herramientas para identificar el trauma psicológico.

Desde el punto de vista técnico, el arte de Le Huche es el motor emocional de la obra. Su trazo es dinámico, a veces errático, reflejando la inestabilidad emocional de la protagonista. El uso del color es puramente narrativo; las tonalidades cambian para diferenciar el mundo exterior gris y monótono de la escuela frente al mundo interior vibrante, aunque a veces aterrador, de Magali. Las metáforas visuales son constantes: el cuerpo de la

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