Megalex

Megalex, la obra escrita por Alejandro Jodorowsky e ilustrada por Fred Beltran, se erige como una de las piezas más singulares y visualmente rompedoras de la ciencia ficción europea contemporánea. Publicada originalmente entre 1999 y 2008 por Les Humanoïdes Associés, esta trilogía se aleja de la mística metafísica de *El Incal* para adentrarse en una distopía sociopolítica donde la tecnología ha devorado por completo la naturaleza y la individualidad.

La historia se desarrolla en el planeta-ciudad que da nombre a la obra: Megalex. Este mundo es una anomalía geográfica y social; una urbe infinita que ha cubierto cada centímetro cuadrado de la superficie planetaria, eliminando cualquier rastro de ecosistema natural en favor de una estructura metálica, fría y perpetuamente productiva. En Megalex, la naturaleza no es solo un recuerdo, sino un enemigo proscrito. El planeta es una máquina de consumo y orden absoluto, gobernada con puño de hierro por una monarquía totalitaria que ha convertido la genética en la base de su estratificación social.

La sociedad de Megalex se rige por leyes biológicas implacables. Los ciudadanos no nacen, sino que son producidos industrialmente. La jerarquía se determina por la longevidad y la perfección física: mientras que la élite gobernante disfruta de vidas que se extienden por siglos, las clases trabajadoras y los agentes de seguridad son programados para vivir periodos de tiempo extremadamente cortos, a menudo apenas unos cientos de días, asegurando así una rotación constante que impide cualquier tipo de arraigo o rebelión organizada. En este entorno, la estandarización es la norma y cualquier desviación del código genético preestablecido se considera una tara que debe ser eliminada de inmediato.

El conflicto estalla cuando se produce un error en la cadena de montaje de clones. De una de las cubas de gestación surge una anomalía: un gigante de fuerza descomunal y proporciones fuera de lo común que, a diferencia de sus hermanos de serie, posee una voluntad propia y un instinto de supervivencia que lo empuja a escapar de la ejecución sumaria. Este "anómalo", carente de nombre en un principio, se convierte en el catalizador de un cambio que la ciudad-estado no había previsto en milenios.

En su huida por los niveles inferiores de la metrópolis, el protagonista entra en contacto con la resistencia: un grupo de rebeldes que custodia el último vestigio de vida orgánica del planeta, un pequeño enclave de bosque oculto y protegido por fuerzas que la tecnología de Megalex no alcanza a comprender del todo. Liderados por la carismática Adama, estos insurgentes no solo luchan por su supervivencia física, sino por la recuperación de la espiritualidad y el ciclo natural de la vida, conceptos que han sido erradicados por la dictadura de la eficiencia mecánica.

El guion de Jodorowsky explora temas recurrentes en su bibliografía, como la lucha contra el dogma, la búsqueda de la identidad y la dualidad entre lo artificial y lo sagrado. Sin embargo, en *Megalex*, el autor chileno se muestra más contenido y directo, permitiendo que la crítica social sobre la deshumanización y el desastre ecológico tome el protagonismo.

El apartado visual de Fred Beltran merece una mención aparte, ya que define la identidad del cómic. Beltran fue pionero en el uso de herramientas digitales y modelado 3D para la creación de escenarios y personajes, combinándolos con un acabado pictórico que otorga a la obra una estética única. El contraste entre la arquitectura hipertecnológica, geométrica y opresiva de la ciudad, y la exuberancia caótica y colorida de los restos de la naturaleza, refuerza visualmente el conflicto central de la trama. El diseño de producción de Megalex es detallado y asfixiante, logrando que el lector sienta el peso de una civilización que ha sacrificado su alma en el altar del progreso técnico.

En definitiva, *Megalex* es una fábula futurista sobre la resistencia del espíritu humano frente a un sistema que intenta reducir la existencia a meras cifras de producción y fechas de caducidad. Es una obra imprescindible para entender la evolución del cómic de ciencia ficción europeo a las puertas del siglo XXI.

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