Torchwood Vol2

Torchwood Vol. 2: El mundo sin fin (World Without End)

La publicación de *Torchwood Vol. 2* bajo el sello de Titan Comics marca un hito fundamental para la franquicia, no solo por expandir el universo narrativo de la serie de televisión de la BBC, sino por contar con la autoría directa de John Barrowman (el actor que encarna al Capitán Jack Harkness) junto a su hermana, la novelista Carole E. Barrowman. Este volumen se aleja de los relatos autoconclusivos para ofrecer una epopeya de ciencia ficción que respeta la continuidad oficial y profundiza en las sombras de la organización Torchwood.

La trama arranca con el regreso del Capitán Jack Harkness a la Tierra, específicamente a las costas de Cardiff, tras un periodo de ausencia en el espacio profundo. Sin embargo, Jack no regresa solo ni en las condiciones habituales. Lo hace a bordo de la *Ice Maiden*, una embarcación tecnológicamente avanzada tripulada por un grupo de especialistas que operan al margen de las jurisdicciones gubernamentales. Este nuevo equipo introduce una dinámica de grupo fresca, donde la lealtad hacia Jack se pone a prueba frente a las amenazas globales que la organización original solía contener.

El conflicto central se dispara con el descubrimiento de un misterio marítimo: el S.S. Calixto. Este barco, que debería haber desaparecido hace décadas, reaparece portando una tecnología alienígena desconocida y una infección que amenaza con alterar el tejido mismo de la realidad. A medida que Jack investiga el origen de esta anomalía, la narrativa se bifurca para reencontrarnos con Gwen Cooper. Gwen, quien ha intentado mantener una vida estable y alejada del caos de Torchwood, se ve arrastrada de nuevo a la acción cuando las repercusiones del Calixto comienzan a manifestarse en suelo galés. La química y la tensión entre Jack y Gwen actúan como el ancla emocional del cómic, recordándonos que, aunque el mundo haya cambiado, su misión de proteger a la humanidad permanece inalterada.

El antagonismo en este volumen recae sobre una entidad o grupo conocido como "Los Navegantes". A diferencia de los villanos episódicos de la televisión, estos enemigos poseen una conexión intrínseca con el pasado de la Tierra y con la propia naturaleza de la inmortalidad de Jack. La historia explora la idea de que Torchwood no fue la primera organización en vigilar las fronteras de lo imposible, sugiriendo la existencia de conspiraciones mucho más antiguas y profundas que operan desde las sombras del poder global.

Visualmente, el cómic cuenta con el arte de Antonio Fuso y Pasquale Qualano, quienes logran capturar la esencia estética de la serie original: una mezcla de realismo sucio, tecnología futurista y una atmósfera de cine negro contemporáneo. El diseño de la *Ice Maiden* y las representaciones de las anomalías espaciales aportan una escala épica que a menudo era difícil de alcanzar en el formato televisivo debido a las limitaciones presupuestarias. El uso del color refuerza la dualidad de la obra, alternando entre los tonos fríos y metálicos de la tecnología alienígena y la calidez melancólica de los paisajes de Gales.

*Torchwood Vol. 2* no se limita a ser un producto derivado para fanáticos; es una evolución de la narrativa de la serie. Los Barrowman aprovechan el formato del cómic para explorar conceptos de ciencia ficción dura, como la manipulación genética a escala planetaria y las paradojas temporales, sin perder el humor ácido y el tono adulto que siempre caracterizó a la marca. La obra plantea preguntas incómodas sobre la responsabilidad de aquellos que poseen conocimientos prohibidos y el coste personal de la vigilancia eterna.

En resumen, este volumen funciona como una "quinta temporada" en papel, ofreciendo una progresión lógica para los personajes y elevando las apuestas a un nivel global. Es una lectura esencial para entender el estado actual del universo Torchwood, donde el pasado de la organización vuelve para reclamar un presente que parece estar al borde de la extinción. Sin recurrir a trucos nostálgicos vacíos, el cómic logra expandir

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