Operacion Alas Rotas

Operación Alas Rotas, escrita por el guionista Antonio Altarriba e ilustrada por Manu Ortega, es una obra fundamental dentro del panorama del cómic histórico contemporáneo en España. Publicada por Norma Editorial, esta novela gráfica se sumerge en uno de los episodios más heroicos y, a menudo, menos transitados de la Segunda Guerra Mundial: la labor de la Red Comète (Red Cometa). La obra no solo funciona como un ejercicio de memoria histórica, sino como un thriller de espionaje y resistencia que pone el foco en la población civil, especialmente en las mujeres, cuya valentía fue determinante para el curso del conflicto.

La trama se sitúa en la Europa ocupada por los nazis, concretamente en la zona fronteriza entre Francia y España. El núcleo de la historia gira en torno a la creación y el funcionamiento de una ruta de escape clandestina diseñada para rescatar a aviadores aliados —británicos, canadienses y estadounidenses— cuyos aviones habían sido derribados sobre territorio enemigo. Estos pilotos, las "alas rotas" a las que hace referencia el título, representaban un recurso humano incalculable para el esfuerzo bélico aliado. Sin embargo, una vez en suelo francés, su única esperanza de regresar a Gran Bretaña y volver a combatir era cruzar a pie los Pirineos para llegar a la España neutral y, desde allí, ser repatriados vía Gibraltar.

El relato se vertebra a través de la figura de Kattalin Aguirre, una mujer vasca que, desde su modesta posición en San Juan de Luz, se convierte en una pieza clave del engranaje de resistencia. A través de sus ojos, el lector experimenta la tensión constante de vivir bajo la vigilancia de la Gestapo y la colaboración de las autoridades de Vichy. La narrativa de Altarriba huye de la épica militarista convencional para centrarse en la logística del miedo: las contraseñas, los refugios seguros, las caminatas nocturnas bajo la lluvia y la constante amenaza de la delación.

Uno de los puntos fuertes del guion es cómo retrata la red como un organismo vivo y frágil. La Red Comète no estaba formada por soldados profesionales, sino por ciudadanos de a pie: amas de casa, campesinos, guías de montaña y jóvenes idealistas que arriesgaron sus vidas y las de sus familias sin esperar reconocimiento oficial. Altarriba, experto en explorar la memoria familiar y colectiva (como ya demostró en *El arte de volar*), dota a los personajes de una humanidad profunda, alejándolos de los arquetipos de cartón piedra.

En el apartado visual, Manu Ortega realiza un trabajo de documentación exhaustivo que se traduce en una ambientación impecable. Su estilo, de línea clara pero con una textura que evoca la humedad y el frío del País Vasco francés, es ideal para transmitir la atmósfera opresiva de la época. El uso del color es narrativo: los tonos grises, azules y ocres predominan en las secuencias de mayor peligro y en los cruces de montaña, subrayando la hostilidad del entorno geográfico, que actúa como un personaje más en la historia. La narrativa visual de Ortega es fluida, permitiendo que el lector siga con claridad las complejas maniobras de evasión y los momentos de máxima tensión en los controles fronterizos.

La obra también explora la ambigüedad política de la España de la posguerra. El paso por la frontera no garantizaba la seguridad; los fugitivos y sus guías debían sortear no solo la vigilancia alemana, sino también a la Guardia Civil y a los confidentes locales en un territorio marcado por las cicatrices recientes de la Guerra Civil Española. Este contexto añade una capa de complejidad moral y política que enriquece el relato, mostrando que la lucha contra el fascismo no terminaba en la línea divisoria de los mapas.

Operación Alas Rotas es, en definitiva, una crónica sobre la solidaridad transfronteriza y el sacrificio anónimo. Sin caer en el sentimentalismo, el cómic logra transmitir la magnitud del riesgo asumido por los miembros de la Red Comète, muchos de los cuales terminaron en campos de concentración. Es una lectura esencial para entender la importancia de la logística civil en la sombra y un homenaje necesario a quienes, en medio de la oscuridad de la guerra, decidieron no mirar hacia otro lado y ayudar a aquellos que habían caído del cielo con las alas rotas. La obra se consolida como un referente del cómic histórico europeo, equilibrando con maestría el rigor documental con una narrativa absorbente

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