Buffy the Vampire Slayer Temporada 12: El Ajuste de Cuentas (The Reckoning) representa el clímax narrativo y el cierre definitivo de la continuidad oficial iniciada por Joss Whedon en la televisión y expandida durante más de una década a través de Dark Horse Comics. Esta maxiserie de cuatro números no es solo una continuación, sino la culminación de un viaje épico que redefine el mito de la Cazadora para una última generación de lectores bajo este sello editorial.
Escrita por el creador de la serie, Joss Whedon, junto al veterano guionista Christos Gage, y con el arte del dibujante emblemático de la etapa en cómic, Georges Jeanty, la Temporada 12 se sitúa aproximadamente un año después de los convulsos eventos de la undécima temporada. Tras haber sobrevivido a la persecución gubernamental y a la crisis de los campos de internamiento para seres mágicos, Buffy Summers y su círculo más cercano —la "Scooby Gang"— disfrutan de un periodo de relativa estabilidad y madurez. Sin embargo, esta calma es el preludio de la amenaza más ambiciosa y peligrosa que jamás hayan enfrentado, una que conecta el pasado, el presente y un futuro distópico.
El eje central de la trama se dispara con la irrupción de Harth Fray, el hermano gemelo de Melaka Fray (la Cazadora del siglo XXV presentada en el cómic derivado *Fray*). Harth viaja al presente con un objetivo devastador: reclamar el poder de todas las Cazadoras y alterar el curso de la historia. Su llegada no solo pone en jaque la seguridad del mundo, sino que obliga a Buffy a confrontar la posibilidad de que su legado sea el origen de un futuro oscuro y desolado. La narrativa se convierte así en una carrera contra el tiempo donde las leyes de la causalidad y la magia se entrelazan de forma compleja.
A diferencia de temporadas anteriores, que exploraban arcos más íntimos o sociopolíticos, la Temporada 12 recupera el tono de "gran evento". Para detener a Harth y su ejército de vampiros capaces de caminar bajo el sol, Buffy debe reunir a todas las fuerzas disponibles. Esto incluye no solo a Willow, Xander y Spike, sino también el regreso de figuras fundamentales como Angel, Faith y la actual organización de Cazadoras a nivel global. La escala del conflicto es masiva, involucrando dimensiones infernales y una batalla final que se desarrolla en múltiples frentes simultáneos.
Uno de los puntos fuertes de este volumen es cómo aborda la evolución de Buffy como líder. Ya no es la adolescente que huía de su destino, ni la joven adulta abrumada por la responsabilidad; aquí vemos a una estratega veterana que entiende que el sacrificio y la cooperación son las únicas herramientas contra un destino que parece inevitable. El guion de Gage y Whedon logra equilibrar la acción frenética con momentos de reflexión sobre lo que significa ser "la Elegida" en un mundo donde ahora hay cientos de mujeres con sus mismos poderes.
Visualmente, Georges Jeanty regresa para cerrar el ciclo que él mismo ayudó a definir en la Temporada 8. Su estilo, caracterizado por capturar la esencia de los actores originales sin caer en el fotorrealismo rígido, aporta una sensación de familiaridad y nostalgia necesaria para un final de serie. Las coreografías de combate y la representación de los elementos futuristas de la mitología de *Fray* se integran con fluidez, creando un espectáculo visual que está a la altura de las expectativas de un cierre de saga.
En conclusión, *Buffy the Vampire Slayer Temporada 12* funciona como una carta de amor a los personajes y a los fans. Es una obra que condensa años de desarrollo de personajes en un conflicto de proporciones cósmicas, cerrando cabos sueltos que se remontan a los primeros días de la serie de televisión y a los spin-offs literarios. Sin recurrir a giros innecesarios, el cómic se centra en la resolución de la gran pregunta que ha perseguido a la franquicia desde sus inicios: ¿puede una Cazadora tener una vida propia mientras salva el mundo, o está condenada a ser solo un arma en una guerra eterna? Es el punto final a una era dorada de la narrativa transmedia en el mundo del cómic.