Grimm Fairy Tales presents – Bad Girls ‘Ed Zenescope’

Dentro del extenso y complejo multiverso de Zenescope Entertainment, la serie *Grimm Fairy Tales* ha logrado consolidarse como una de las mitologías contemporáneas más ricas del noveno arte, reinterpretando los cuentos clásicos bajo una lente de fantasía oscura, horror y acción épica. En este contexto surge *Grimm Fairy Tales presents: Bad Girls*, una miniserie de cinco números que funciona como un punto de inflexión narrativo, reuniendo a algunas de las figuras femeninas más poderosas, peligrosas y moralmente ambiguas de su universo.

La trama de *Bad Girls* se aleja de la estructura episódica tradicional para sumergir al lector en una carrera contra el tiempo de escala global. El motor de la historia es la búsqueda de un artefacto de poder inconmensurable: el Diente de la Serpiente. Este objeto no es solo una reliquia antigua; es una llave capaz de alterar el equilibrio entre los distintos reinos que componen el universo Grimm (la Tierra, Myst, Neverland, Wonderland y Oz). Quien posea el Diente tendrá la capacidad de someter a sus rivales y reclamar un dominio absoluto sobre el Nexo.

La narrativa se centra en un cuarteto de protagonistas cuyas lealtades son, en el mejor de los casos, cuestionables. En el centro de este conflicto encontramos a Sela Mathers, la heroína principal de la franquicia y guardiana del libro de los cuentos. Sela, que suele actuar como la brújula moral del universo, se ve forzada en esta ocasión a adoptar un rol mucho más pragmático y agresivo. Su misión es evitar que el artefacto caiga en las manos equivocadas, pero para lograrlo deberá descender a los niveles de sus adversarias.

Frente a ella, o a veces a su lado por pura necesidad, se encuentran tres de las villanas más icónicas de Zenescope. En primer lugar, Baba Yaga, la bruja de inmenso poder cuya presencia siempre garantiza una manipulación de las artes oscuras que desafía la lógica. Baba Yaga no busca la salvación del mundo, sino la consolidación de su propia leyenda y el control sobre las fuerzas místicas que Sela intenta proteger.

A este grupo se suma Venus, la encarnación de la seducción y la manipulación emocional. Su participación en *Bad Girls* añade una capa de intriga psicológica, ya que su mayor arma no es la fuerza bruta, sino su capacidad para sembrar la discordia entre aliados y enemigos por igual. Finalmente, la Reina de Picas completa este elenco, aportando una dosis de caos impredecible y una ambición que no conoce límites.

El guion, a cargo de Joey Esposito, destaca por cómo maneja la química —o la falta de ella— entre estas mujeres. *Bad Girls* no es una historia de redención ni un relato de equipo convencional. Es un estudio sobre la ambición y la supervivencia. La dinámica del grupo está definida por la desconfianza mutua; cada una de las protagonistas sabe que, en el momento en que el objetivo esté al alcance de la mano, la traición es la única moneda de cambio lógica. Esta tensión constante eleva el ritmo de la obra, convirtiéndola en un thriller de fantasía donde los diálogos son tan afilados como las espadas.

Visualmente, el cómic sigue la línea estética característica de Zenescope, con un arte detallado que enfatiza tanto la espectacularidad de los poderes mágicos como el diseño distintivo de los personajes. Las escenas de acción están coreografiadas para resaltar las habilidades únicas de cada "chica mala", desde los hechizos devastadores de Baba Yaga hasta la precisión táctica de Sela.

*Grimm Fairy Tales presents: Bad Girls* es, en esencia, una exploración de lo que sucede cuando las figuras más influyentes de un universo colisionan por un interés común. Sin necesidad de recurrir a giros innecesarios, la obra se mantiene firme en su premisa: mostrar que, en un mundo de monstruos y magia, la línea entre ser una heroína y ser una "bad girl" es extremadamente delgada y depende enteramente de quién sostenga el arma al final del día. Es una lectura imprescindible para entender la jerarquía de poder en el universo Zenescope y para disfrutar de una narrativa donde el carisma de las antagonistas toma el centro del escenario.

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