XIII: El laberinto de la identidad y la conspiración
Publicada originalmente en 1984, *XIII* es una de las obras fundamentales del cómic franco-belga contemporáneo y un pilar indiscutible del género del *thriller* de espionaje. Creada por el guionista Jean Van Hamme y el dibujante William Vance, la serie se desmarca de la tradición de la línea clara para adentrarse en una narrativa adulta, compleja y profundamente cinematográfica que redefinió las posibilidades del suspense en la viñeta.
La premisa de la obra arranca con una imagen icónica: un hombre joven, herido de bala en la cabeza, es rescatado por una pareja de ancianos en una playa solitaria de la costa de Maine, en Estados Unidos. El desconocido ha perdido completamente la memoria; no sabe quién es, de dónde viene ni por qué intentaron matarlo. Su único vínculo con el pasado es una marca física indeleble: un tatuaje en la clavícula izquierda con el número romano XIII. A partir de este punto de partida, que bebe directamente de las convenciones del género —con influencias reconocibles de la novela *El caso Bourne* de Robert Ludlum—, Van Hamme construye un mecanismo de relojería narrativa donde la búsqueda de la identidad personal se entrelaza con una conspiración política de escala nacional.
El motor de la historia es la incertidumbre constante. A medida que el protagonista intenta reconstruir su vida, se ve envuelto en una cacería humana implacable. No solo es perseguido por asesinos profesionales liderados por "La Mangosta", un sicario frío y eficiente, sino también por las propias agencias de inteligencia del gobierno estadounidense. La razón de este acoso es el magnicidio del presidente William Sheridan, un suceso que ha dejado al país en un estado de paranoia y fragilidad institucional. XIII descubre, para su horror, que todas las pruebas apuntan a que él es el ejecutor material del asesinato.
La estructura de la serie se basa en la revelación por capas. Cada álbum funciona como una pieza de un rompecabezas donde las identidades del protagonista se multiplican: ¿Es Steve Rowland, un capitán de las fuerzas especiales declarado muerto en combate? ¿Es Jake Shelton? ¿O quizás Jason Fly? Van Hamme maneja el ritmo con maestría, alternando secuencias de acción trepidante con densos diálogos de exposición política, manteniendo al lector en un estado de sospecha permanente. Nadie es quien dice ser y las lealtades son volátiles.
El apartado visual de William Vance es el complemento perfecto para la sobriedad del guion. Su estilo se caracteriza por un realismo meticuloso, especialmente en la representación de armamento, vehículos y localizaciones geográficas, que van desde los bosques nevados de los Apalaches hasta las selvas de Centroamérica. Vance utiliza un entintado denso y una planificación de página que prioriza la claridad narrativa, pero que sabe volverse asfixiante cuando la trama lo requiere. Su capacidad para dotar de expresividad y ambigüedad al rostro de XIII es vital para que el lector empatice con un personaje que, durante gran parte de la obra, es un lienzo en blanco.
Uno de los elementos más distintivos de *XIII* es la "Conspiración de los XX". La trama revela la existencia de una organización clandestina que busca instaurar un nuevo orden en los Estados Unidos, donde cada miembro está identificado por un número romano. Esta subtrama eleva el cómic de un simple relato de amnesia a un complejo drama de política ficción que explora temas como el abuso de poder, la corrupción en las altas esferas y el peso del pasado militar.
En resumen, *XIII* es una obra maestra de la arquitectura narrativa. No se limita a ser un cómic de acción; es un estudio sobre la pérdida de la individualidad frente a las maquinaciones del Estado. A través de sus primeros diecinueve álbumes (el ciclo original de Van Hamme y Vance), la serie mantiene una tensión constante que obliga al lector a cuestionar la verdad oficial junto al protagonista. Es, en definitiva, una lectura obligatoria para entender la evolución del cómic europeo hacia terrenos más maduros y sofisticados, consolidándose como el referente absoluto del *thriller* conspiranoico en el noveno arte.