El Meridiano de la Bruma (originalmente *Le Méridien des Brumes*) es una de las obras más sofisticadas y visualmente impactantes del género *steampunk* dentro del cómic europeo contemporáneo. Escrita por Pierre Boisserie y dibujada por Erik Juszezak, esta serie —compuesta originalmente por dos álbumes— se aleja de los clichés más coloridos del género para sumergirse en una atmósfera victoriana densa, oscura y cargada de una intriga política y científica que roza lo metafísico.
La historia se sitúa a finales del siglo XIX, en un Londres alternativo donde la Revolución Industrial no solo ha transformado la tecnología, sino que parece haber tropezado con una frontera física y espiritual infranqueable. El eje central del relato es la existencia de "la Bruma", un fenómeno meteorológico y geográfico antinatural que rodea ciertas regiones del globo, impidiendo la navegación y el comercio, y ocultando secretos que desafían la lógica de la época. Esta barrera no es solo un obstáculo climático; es un muro que separa la realidad conocida de un territorio inexplorado donde las leyes de la física parecen operar bajo reglas distintas.
El protagonista de la trama es el capitán Phileas Fogg (un claro homenaje al personaje de Julio Verne, pero con una caracterización mucho más sombría y pragmática), quien se ve envuelto en una misión de alto riesgo financiada por la Royal Society y bajo la atenta mirada del gobierno británico. La premisa es clara pero ambiciosa: atravesar el Meridiano de la Bruma para descubrir qué hay más allá y, sobre todo, encontrar una fuente de energía o un conocimiento que permita al Imperio Británico mantener su hegemonía mundial. Sin embargo, lo que comienza como una expedición científica y militar pronto se transforma en un descenso a las profundidades de la ambición humana y el miedo a lo desconocido.
Boisserie construye un guion sólido que utiliza el contexto histórico del imperialismo británico para explorar temas como la ética científica y el choque entre el racionalismo y lo arcano. A medida que la expedición avanza, el lector descubre que no todos los miembros del equipo tienen los mismos intereses. Existen sociedades secretas, como la Orden del Meridiano, que operan en las sombras y que ven en la Bruma algo más que un fenómeno natural: la ven como una manifestación de fuerzas antiguas que no deberían ser perturbadas.
El apartado gráfico de Erik Juszezak es, sin duda, el pilar que sostiene la inmersión en este universo. Su dibujo es meticuloso, con un nivel de detalle extraordinario en la representación de la arquitectura londinense, los interiores cargados de madera y cuero, y la compleja maquinaria de vapor que define la estética de la obra. Juszezak logra transmitir una sensación de claustrofobia y humedad constante; el lector casi puede sentir el frío de la niebla y el olor a carbón quemado. El diseño de los barcos y los trajes de buceo es funcional y realista, alejándose de la fantasía excesiva para anclarse en una verosimilitud técnica que hace que el mundo de *El Meridiano de la Bruma* se sienta tangible.
Narrativamente, el cómic maneja un ritmo pausado pero constante, donde la tensión se construye a través de los diálogos y la atmósfera antes que por la acción pura. La Bruma actúa como un personaje silencioso, una presencia ominosa que dicta el destino de los protagonistas. La obra evita las explicaciones fáciles y prefiere que el misterio se desvele a través de la observación y el descubrimiento progresivo, manteniendo al lector en un estado de incertidumbre similar al de los exploradores de la historia.
En conclusión, *El Meridiano de la Bruma* es una pieza esencial para los amantes del cómic franco-belga que buscan una historia de aventuras con profundidad intelectual. Es una reflexión sobre los límites del progreso y la soberbia de una humanidad que, en su afán por cartografiar y dominar el mundo, olvida que existen rincones de la realidad que no están destinados a ser iluminados por la luz de la razón. Una obra que combina la precisión histórica con la imaginación más desbordante, consolidándose como un referente del *steampunk* de corte serio y atmosférico.