*Horacio de Alba* es una obra destacada dentro del panorama del cómic franco-belga contemporáneo, escrita por Jérôme Le Gris e ilustrada por Nicolas Siner. Esta serie se encuadra en el género de la fantasía histórica y la ucronía, situando su acción en una versión alternativa de la Italia renacentista, específicamente en un territorio conocido como la República de las Tres Ciudades. La premisa fundamental de la obra descansa sobre un concepto sociopolítico fascinante: la erradicación de la guerra total en favor de un sistema de duelos ritualizados.
En este universo, las naciones han renunciado a los enfrentamientos entre ejércitos para evitar la destrucción masiva y el caos. En su lugar, las disputas territoriales, políticas y de honor se resuelven mediante el "Gran Duelo". Este sistema delega el destino de miles de ciudadanos en manos de guerreros de élite conocidos como Senescales. Estos hombres son la personificación del estado en la arena; atletas y espadachines de una destreza inigualable que luchan a muerte bajo reglas estrictas para decidir quién tiene la razón legal o moral en un conflicto.
El protagonista que da nombre a la obra, Horacio de Alba, es una leyenda viva de este sistema. Antiguo primer Senescal, Horacio es un hombre que alcanzó la cima de la jerarquía militar y social gracias a su acero, pero que al comienzo del relato se encuentra en una posición de ostracismo y decadencia. La narrativa arranca con su regreso a la esfera pública tras años de ausencia, motivado por una crisis que amenaza con desestabilizar el frágil equilibrio de las Tres Ciudades. Su retorno no es solo el de un soldado, sino el de un símbolo que muchos preferirían ver muerto.
La trama se desarrolla a través de una densa red de intrigas palaciegas. A medida que Horacio se ve arrastrado de nuevo al centro del conflicto, el lector descubre que el sistema de duelos, diseñado originalmente para preservar la paz, está siendo corrompido desde dentro. Las ambiciones personales de los gobernantes y la aparición de nuevas facciones que desprecian las viejas tradiciones de honor ponen en jaque la supervivencia de la República. Horacio debe navegar entre la lealtad a su código personal y las exigencias de un mundo que parece haber superado la era de los héroes trágicos.
Visualmente, el trabajo de Nicolas Siner es uno de los pilares que sostienen la calidad de la obra. Su estilo se caracteriza por un detallismo meticuloso que captura la opulencia y la suciedad del Renacimiento de manera equilibrada. El diseño de producción del cómic es sobresaliente: desde las complejas armaduras de los Senescales, que mezclan funcionalidad histórica con una estética ceremonial imponente, hasta la arquitectura de las ciudades, que evoca la grandeza de Venecia o Florencia. Las secuencias de combate están coreografiadas con una precisión técnica que permite seguir cada movimiento, enfatizando que en este mundo, un duelo no es una pelea desordenada, sino una forma de arte letal.
El guion de Le Gris evita los tropos más manidos del género de "capa y espada" para centrarse en una narrativa más cercana a la tragedia clásica. Los personajes secundarios, desde los aprendices de Senescal hasta los políticos que mueven los hilos en la sombra, están dotados de motivaciones complejas que huyen del maniqueísmo. La obra explora temas como el peso del legado, la obsolesc