En el panorama del cómic contemporáneo de mediados de los años 2000, pocas propuestas resultaron tan exóticas y visualmente disruptivas como las nacidas bajo el sello Virgin Comics. Dentro de su línea "Director’s Cut", destaca con luz propia *Snake Woman*, una obra concebida por el cineasta Shekhar Kapur y desarrollada por el guionista Zeb Wells. El tercer volumen, titulado *La maldición de los 68*, representa el punto de inflexión definitivo en la mitología de la serie, consolidando una narrativa que mezcla el *noir* urbano con el horror folclórico de raíces orientales.
La historia sigue a Jessica Peterson, una joven residente de Los Ángeles cuya vida anodina se ve fracturada por el despertar de una herencia ancestral que no comprende. Jessica no es simplemente una mujer con habilidades extraordinarias; es la reencarnación de una entidad mítica, una criatura vinculada a la leyenda de los Naga. Sin embargo, este despertar no es un regalo, sino una condena vinculada a un ciclo de violencia eterna. En *La maldición de los 68*, el pasado y el presente colisionan de forma violenta cuando la protagonista comienza a comprender la verdadera naturaleza de la deuda de sangre que debe cobrar.
El eje central de este volumen es la organización y la identidad de "los 68". Según la mitología establecida por Wells, existen sesenta y ocho almas específicas que, en una vida anterior, cometieron una atrocidad imperdonable contra la encarnación previa de la Mujer Serpiente. Estas almas están condenadas a reencarnarse perpetuamente para ser cazadas por ella. No obstante, en este arco argumental, la dinámica de "cazador y presa" se subvierte. Los 68 no son víctimas pasivas; son hombres que, en su encarnación actual, ocupan posiciones de poder o poseen una maldad intrínseca que los empuja a defenderse y a intentar aniquilar a Jessica antes de que ella complete su transformación.
A diferencia de los volúmenes anteriores, donde Jessica luchaba contra sus instintos y la repulsión que le provocaba su propia metamorfosis, en *La maldición de los 68* la narrativa se vuelve más oscura y psicológica. La protagonista se enfrenta al dilema moral de asesinar a personas que, en esta vida, podrían no haber cometido aún los crímenes por los que se les juzga. El guion de Zeb Wells profundiza en la pérdida de la humanidad de Jessica, explorando cómo la sed de venganza de la entidad que habita en su interior devora gradualmente su identidad como mujer moderna.
Visualmente, el cómic mantiene la estética visceral y orgánica que caracteriza a la serie, gracias al arte de Vivek Shinde. Su estilo, cargado de sombras densas y líneas fluidas que emulan el movimiento reptiliano, es fundamental para transmitir la atmósfera opresiva de la obra. En este volumen, las secuencias de transformación alcanzan un nivel de detalle perturbador, alejándose de los tropos habituales de los superhéroes para abrazar el horror corporal. La representación de Los Ángeles como un entorno sucio, asfixiante y lleno de depredadores humanos complementa perfectamente la lucha interna de la protagonista.
*Snake Woman vol. 3 – La maldición de los 68* no es solo un cómic de acción sobrenatural; es un estudio sobre el destino y la inevitabilidad del trauma