Dragon Age – Magekiller

Dragon Age: Magekiller es una miniserie de cinco números publicada por Dark Horse Comics que expande de manera significativa el rico trasfondo del universo de fantasía oscura creado por BioWare. Escrita por el aclamado guionista Greg Rucka (*Lazarus*, *The Old Guard*) y con el arte de Carmen Carnero (*Captain Marvel*), esta obra se sitúa cronológicamente de forma paralela a los eventos narrados en el videojuego *Dragon Age: Inquisition*, ofreciendo una perspectiva periférica pero vital sobre el conflicto global que asola el continente de Thedas.

La trama se aleja de los grandes héroes elegidos por el destino para centrarse en dos mercenarios con una especialización muy particular y peligrosa: la caza de magos que abusan de su poder. Los protagonistas son Marius y Tessa Forsythia. Marius es un antiguo esclavo del Imperio de Tevinter, un hombre de pocas palabras —prácticamente mudo por elección y trauma— que fue entrenado desde niño para ser el arma definitiva contra los usuarios de la magia. Posee una habilidad casi sobrenatural para anticipar los hechizos y neutralizar a sus objetivos antes de que estos puedan pronunciar una sola palabra de poder. Por su parte, Tessa Forsythia actúa como la estratega, la voz del equipo y el nexo emocional de la historia. Proveniente de una familia noble de Nevarra de la que renegó, Tessa aporta el ingenio y la logística necesarios para que el talento letal de Marius sea efectivo y, sobre todo, rentable.

La narrativa comienza mostrando la rutina de este dúo en las Marcas Libres, donde se han ganado una reputación impecable como "Magekillers" (Asesinos de Magos). Sin embargo, su estatus cambia drásticamente cuando aceptan un encargo de un cliente de alto perfil en el Imperio de Tevinter: el Arconte Radogost. Lo que inicialmente parece una misión de limpieza rutinaria contra objetivos legítimamente peligrosos, pronto se revela como una red de intrigas políticas y religiosas que los sobrepasa. La historia explora la corrupción sistémica de Tevinter, un lugar donde la magia es la moneda de cambio y la moralidad es un estorbo para el ascenso al poder.

A medida que la trama avanza, el camino de Marius y Tessa se cruza con el ascenso de los Venatori, el culto fanático que sirve al antagonista principal de *Inquisition*, Corypheus. Este giro argumental transforma una historia de mercenarios en una lucha por la supervivencia en un mundo que se desmorona. Rucka utiliza a estos personajes para mostrar cómo la gente común —aunque altamente capacitada— lidia con el caos de la Brecha (el agujero en el cielo que conecta el mundo físico con el Velo) y cómo las decisiones de los poderosos afectan a quienes viven en las sombras de los grandes castillos.

Visualmente, el trabajo de Carmen Carnero es excepcional. Su estilo logra capturar la estética sucia y detallada de *Dragon Age*, respetando el diseño de armaduras, criaturas y arquitectura que los fans reconocerán de inmediato, pero aportando un dinamismo propio de las mejores coreografías de combate del cómic contemporáneo. El uso de la magia en las viñetas se siente peligroso y caótico, reforzando la premisa de por qué alguien como Marius es necesario en este mundo.

*Dragon Age: Magekiller* no es solo un complemento para los jugadores, sino una historia de redención y lealtad. A través de los ojos de Tessa, el lector descubre el pasado fragmentado de Marius y la carga que supone ser un asesino especializado en una tierra donde la magia es tanto una bendición como una maldición. La obra destaca por su ritmo ágil y por evitar los tropos habituales de la fantasía épica, prefiriendo un enfoque más cercano al género *noir* o al de las historias de atracos, donde la planificación y el conocimiento del terreno son tan importantes como la fuerza bruta. En definitiva, es una pieza esencial para entender la escala del conflicto en Thedas desde una óptica más humana y descarnada.

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