Grandville

Grandville, la serie de novelas gráficas creada, escrita e ilustrada por el británico Bryan Talbot, es una de las obras más ambiciosas y detalladas del cómic contemporáneo. Publicada entre 2009 y 2017, la saga se compone de cinco volúmenes: *Grandville*, *Grandville Mon Amour*, *Grandville Bête Noire*, *Grandville Noël* y *Grandville Force Majeure*. La obra se define como una mezcla magistral de géneros que incluyen el *steampunk*, la ucronía, el género negro (*noir*) y el uso de personajes antropomórficos, todo ello bajo una estética que rinde homenaje a la ilustración del siglo XIX.

La historia se desarrolla en una realidad alternativa donde las Guerras Napoleónicas terminaron con la victoria total de Francia. En este universo, el Imperio Francés es la superpotencia hegemónica mundial, habiendo anexionado gran parte de Europa, incluida Gran Bretaña. La trama principal comienza décadas después de que Gran Bretaña lograra una independencia parcial tras una campaña de resistencia, convirtiéndose en la pequeña y empobrecida República Socialista de Gran Bretaña. El epicentro de la acción es la ciudad de París, rebautizada como Grandville, la metrópolis más grande, tecnológica y decadente del mundo, donde la arquitectura de la *Belle Époque* convive con máquinas de vapor avanzadas, autómatas y carruajes voladores.

El protagonista absoluto es el Inspector Archibald "Archie" LeBrock, un tejón de complexión imponente que trabaja para Scotland Yard. LeBrock no es solo un detective dotado de una capacidad de deducción asombrosa —claramente inspirada en Sherlock Holmes—, sino también un hombre de acción capaz de emplear una violencia brutal cuando la situación lo requiere. Le acompaña su fiel ayudante, el Detective Roderick Ratzi, una rata de modales refinados, experto en balística y tecnología, que aporta el contrapunto racional y ligero a la personalidad sombría y atormentada de LeBrock.

El punto de partida del primer volumen es la investigación de un aparente suicidio en un pequeño pueblo inglés. Sin embargo, las pistas conducen rápidamente a LeBrock y Ratzi hacia Grandville. Lo que comienza como un caso policial rutinario se transforma en una conspiración política de escala internacional que amenaza con desestabilizar la frágil paz entre el Imperio Francés y la República Británica. A lo largo de la serie, los casos evolucionan desde el espionaje y el terrorismo de Estado hasta el crimen organizado y los cultos religiosos, manteniendo siempre un trasfondo de crítica social y política.

Uno de los elementos más fascinantes de *Grandville* es el tratamiento de los seres humanos. En este mundo, los humanos son una minoría oprimida y carente de derechos, referidos despectivamente por los animales como "rostros de masa" (*doughfaces*). Se cree que son una especie evolutivamente inferior que se extinguió en su forma salvaje y que solo sobrevive en condiciones de servidumbre. Esta inversión de roles permite a Talbot explorar temas como el racismo, el colonialismo y la lucha de clases de una manera cruda y directa, sin perder el tono de aventura detectivesca.

Visualmente, el cómic es una exhibición de virtuosismo. Talbot utiliza un estilo de dibujo denso y meticuloso, cargado de detalles en cada viñeta. El diseño de producción de la ciudad de Grandville es apabullante, mezclando la estética de los grabados de Jean Ignace Isidore Gérard (cuyo seudónimo era precisamente Grandville) con la tecnología retrofuturista. El autor emplea una paleta de colores rica que refuerza la atmósfera de cine negro, con sombras profundas y una iluminación que evoca tanto los callejones neblinosos de Londres como el esplendor decadente de los bulevares parisinos.

En resumen, *Grandville* es un *thriller* político y policial de ritmo cinematográfico. Bryan Talbot logra construir un universo coherente y complejo donde las referencias literarias y artísticas —desde Sir Arthur Conan Doyle hasta la historieta franco-belga clásica— se entrelazan con una narrativa moderna y adulta. Es una obra que exige atención por su densidad visual y temática, consolidándose como un referente imprescindible para entender la evolución de la novela gráfica europea en el siglo XXI.

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