*Lanfeust de Troy* es, sin lugar a dudas, una de las obras fundamentales del cómic europeo contemporáneo y la piedra angular sobre la que se edificó el éxito de la editorial francesa Soleil en la década de los 90. Escrita por Christophe Arleston y dibujada por Didier Tarquin, esta serie no solo revitalizó el género de la fantasía heroica en el formato álbum, sino que estableció un nuevo estándar en la mezcla de aventura épica, humor irreverente y un diseño de mundo sumamente detallado.
La historia se desarrolla en el mundo de Troy, un planeta fascinante donde la magia es un elemento cotidiano y universal. La premisa fundamental de este universo es que casi todos sus habitantes poseen un poder mágico único y específico: algunos pueden fundir metal con la mirada, otros pueden hacer crecer los dientes o caminar sobre el agua. Sin embargo, esta magia no es autónoma; para que un individuo pueda utilizar su don, debe estar en el radio de influencia de un "Magister" o sabio de la ciudad de Eckmül, quienes actúan como repetidores de la energía mágica que emana de una criatura legendaria conocida como el Magohamoth.
El protagonista es Lanfeust, un joven aprendiz de herrero en la pequeña aldea de Glinin. Su poder natural es bastante mundano pero útil para su oficio: la capacidad de fundir el metal a voluntad. Su vida cambia drásticamente cuando entra en contacto con el pomo de una espada fabricada con el marfil del Magohamoth. Al tocar este material, Lanfeust no solo potencia su habilidad, sino que descubre que tiene acceso al "poder absoluto": la capacidad de utilizar cualquier don mágico imaginable sin necesidad de un sabio cerca. Este descubrimiento lo convierte en el centro de una profecía y en el objetivo de diversas facciones.
La narrativa se estructura como una *road movie* de fantasía. Lanfeust emprende un viaje hacia la ciudad de Eckmül acompañado por un grupo de personajes que se han vuelto icónicos en el medio. El Maestro Nicolède, un sabio con vastos conocimientos pero con las debilidades propias de su edad; sus dos hijas, C’ian y Cixi, quienes representan polos opuestos (la primera es dulce y posee el don de la curación, mientras que la segunda es rebelde, sensual y puede congelar o evaporar el agua); y, por supuesto, Hebus el trol. Los troles en Troy son criaturas salvajes y peligrosas, pero Hebus es "domesticado" mediante un encantamiento de Nicolède, convirtiéndose en el músculo del grupo y en la principal fuente de alivio cómico gracias a su naturaleza dual entre la civilización forzada y sus instintos carnívoros.
El antagonista principal es Thanos, un pirata y antiguo sabio que posee la misma capacidad que Lanfeust para canalizar el poder absoluto. A diferencia del protagonista, Thanos es ambicioso, cruel y busca someter al mundo de Troy bajo su mando. El conflicto entre ambos no es solo una batalla de fuerza, sino una carrera por comprender la verdadera naturaleza del Magohamoth y el origen de la magia en el planeta.
Visualmente, el trabajo de Didier Tarquin es excepcional. Su estilo evoluciona notablemente a lo largo de los ocho tomos que componen el primer ciclo. Tarquin logra un equilibrio perfecto entre el diseño de criaturas imaginativas, paisajes exuberantes y una expresividad facial que potencia el tono humorístico de los guiones de Arleston. El dibujo es dinámico, con una narrativa visual fluida que destaca especialmente en las escenas de acción y en la representación de los diversos efectos mágicos.
*Lanfeust de Troy* destaca por no tomarse a sí mismo demasiado en serio, rompiendo a menudo la cuarta pared o introduciendo anacronismos y juegos de palabras, pero sin perder nunca el sentido de la maravilla y el peligro. Es una obra que respeta los tropos de la fantasía clásica (el viaje del héroe, la búsqueda de objetos de poder) mientras los subvierte con una sensibilidad moderna y un toque de picardía francesa. En resumen, es una lectura esencial para entender la evolución del cómic de aventuras europeo y un ejemplo maestro de construcción de mundos.