Fly

Fly, escrita por Raven Gregory (conocido por su extenso trabajo en *Grimm Fairy Tales*) e ilustrada por Eric J, es una de las obras más crudas y perturbadoras publicadas bajo el sello de Zenescope Entertainment. A diferencia de la mayoría de los títulos de esta editorial, que suelen apoyarse en la fantasía épica o el terror gótico, *Fly* se posiciona firmemente en el terreno del realismo sucio, el thriller psicológico y la deconstrucción del mito del superpoder.

La premisa central del cómic es tan sencilla como aterradora: en un mundo aparentemente normal, existe una droga de diseño que otorga a quien la consume la capacidad de volar. Sin embargo, este no es un relato sobre el heroísmo o la maravilla de surcar los cielos; es una exploración visceral sobre la adicción, las consecuencias de nuestras decisiones y la oscuridad que reside en el deseo de escapar de la realidad.

La narrativa se estructura a través de dos líneas temporales que se entrelazan con precisión quirúrgica. Por un lado, seguimos el presente de Eddie, un hombre cuya vida está en ruinas, marcado por el trauma y una dependencia física y emocional que lo consume. Por otro lado, la historia retrocede a la adolescencia de Eddie, el momento en que él y su grupo de amigos —especialmente Danielle y Francis— descubren la sustancia y experimentan por primera vez el éxtasis del vuelo.

El concepto del vuelo en esta obra funciona como una metáfora perfecta de la drogadicción. El primer "viaje" es descrito como una experiencia trascendental, una liberación absoluta de las cargas terrenales. Pero, al igual que con cualquier sustancia altamente adictiva, el efecto es efímero y el precio a pagar es desproporcionado. Gregory no escatima en mostrar el deterioro moral y físico de los personajes. Volar no los hace mejores personas; simplemente les da una herramienta para manifestar sus peores impulsos o para ignorar sus responsabilidades hasta que es demasiado tarde.

Uno de los puntos más fuertes del guion es la caracterización de sus tres protagonistas. Eddie es el eje emocional, un hombre atrapado entre el arrepentimiento y la necesidad. Danielle representa la vulnerabilidad y la tragedia de quien busca amor en los lugares equivocados, mientras que Francis encarna el peligro absoluto: qué sucede cuando una persona inestable y sociópata adquiere un poder que lo sitúa, literalmente, por encima de los demás. La dinámica entre ellos evoluciona de una amistad juvenil llena de posibilidades a una red de secretos, violencia y codependencia.

El apartado visual de Eric J es fundamental para establecer el tono de la obra. Su estilo es detallado pero mantiene una cualidad áspera y sombría que encaja perfectamente con la narrativa de Gregory. El uso de las sombras y la composición de las páginas logran transmitir tanto la euforia del vuelo como la claustrofobia de la abstinencia y la desesperación urbana. No hay colores brillantes ni estéticas idealizadas; incluso las escenas en el aire tienen una cualidad inquietante, recordándole al lector que lo que sube, inevitablemente, tiene que bajar.

*Fly* se aleja de las convenciones del género de superhéroes al eliminar cualquier rastro de altruismo. Aquí, el poder no conlleva responsabilidad, sino una erosión del alma. Es una historia sobre personas rotas que intentan arreglarse con algo que solo las rompe más. La estructura de la miniserie (dividida en varios arcos que profundizan en el pasado y el presente) permite que el misterio sobre qué ocurrió realmente en la juventud de los protagonistas se mantenga tenso hasta el final, sin necesidad de recurrir a giros argumentales gratuitos.

En resumen, *Fly* es una lectura obligatoria para quienes buscan un cómic adulto que utilice elementos fantásticos para diseccionar problemas humanos universales. Es una obra incómoda, a ratos deprimente, pero profundamente honesta sobre la naturaleza de la adicción y la imposibilidad de huir de uno mismo, incluso cuando se tienen alas. Es, en última instancia, una advertencia sobre el costo de la evasión y el peso insoportable de la gravedad emocional.

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