Halloween Nightdance

Halloween: Nightdance es una miniserie de cómics de cuatro números publicada originalmente en 2008 por la editorial Devil's Due Publishing. Escrita por Stefan Hutchinson e ilustrada por Tim Seeley, esta obra se ha consolidado entre los entusiastas del género como una de las mejores traslaciones del universo de Michael Myers al papel, destacando por su comprensión profunda de la atmósfera que John Carpenter instauró en la película original de 1978.

La narrativa se aleja de la continuidad de las secuelas cinematográficas más complejas para centrarse en la esencia pura del "Hombre del Saco". La historia se desarrolla en Russellville, Illinois, un pequeño pueblo vecino a Haddonfield. La trama sigue a Lisa Thomas, una joven que vive marcada por un trauma infantil relacionado con la oscuridad y el encierro. Lisa intenta llevar una vida normal junto a sus amigos, Sean, Nikki y Ryan, mientras se preparan para las festividades de la noche de Halloween. Sin embargo, lo que comienza como una típica celebración juvenil se transforma en una pesadilla cuando una figura silenciosa y enmascarada comienza a acecharlos desde las sombras.

A diferencia de otras entregas de la franquicia que intentan explicar los orígenes de Michael Myers a través de cultos o lazos familiares, *Nightdance* recupera la figura de "The Shape" (La Forma) como una fuerza de la naturaleza inexplicable y malévola. Stefan Hutchinson, un profundo conocedor de la mitología de la saga, opta por un enfoque psicológico. El guion explora el concepto del miedo primario y cómo la presencia de Michael actúa como un catalizador que despoja a las víctimas de su seguridad. La vulnerabilidad de Lisa, exacerbada por su fobia a la oscuridad, crea una tensión constante, ya que Michael no solo busca el asesinato físico, sino la destrucción del espíritu de su presa a través del acecho metódico.

El apartado visual, a cargo de Tim Seeley, es fundamental para el éxito de la obra. Seeley utiliza un estilo que equilibra el realismo con una atmósfera opresiva. El uso de las sombras es magistral, logrando que el lector escudriñe cada viñeta buscando la máscara blanca de Michael escondida en los fondos. El diseño de Myers en este cómic es particularmente fiel al original: una figura imponente, estática y carente de humanidad. La narrativa visual se apoya en el ritmo cinematográfico, utilizando transiciones lentas que aumentan la sensación de fatalidad inminente.

Un elemento distintivo de *Nightdance* es la subtrama de Charlie, un niño que interactúa de manera indirecta con la oscuridad que rodea a Michael. Esta perspectiva infantil añade una capa de inquietud adicional, sugiriendo que el mal que representa Myers es algo que siempre ha estado presente en los márgenes de la sociedad, esperando el momento adecuado para manifestarse. El título, "Nightdance", hace referencia a esa danza macabra entre el depredador y la presa, un ciclo de violencia que parece repetirse sin fin bajo el amparo de la noche de difuntos.

El cómic evita los clichés del *slasher* moderno que priorizan la sangre gratuita sobre el suspense. Aunque hay momentos de violencia gráfica impactante, estos están supeditados a la construcción de la atmósfera. La obra se centra en el aislamiento de los personajes; a pesar de estar en un pueblo habitado, la sensación de soledad de Lisa y sus amigos es absoluta una vez que Michael decide que son sus objetivos. No hay ayuda externa ni explicaciones racionales; solo queda la lucha por la supervivencia contra un ente que no siente dolor, remordimiento ni fatiga.

En resumen, *Halloween: Nightdance* es una pieza esencial para entender la figura de Michael Myers fuera de la pantalla. Es una historia autoconclusiva que captura la melancolía del otoño en el medio oeste estadounidense y el terror absoluto de saberse observado por algo que no es humano. Hutchinson y Seeley logran devolverle al personaje su mística original, presentándolo no como un hombre, sino como el vacío absoluto que camina entre nosotros cada 31 de octubre.

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