Missi Dominici

*Missi Dominici* es una obra que se inscribe con fuerza en la tradición del cómic europeo de corte histórico y fantástico, específicamente dentro de la corriente del "thriller medieval" que tanto éxito ha cosechado en el mercado franco-belga. Escrita por Thierry Gloris y dibujada por Benoît Dellac, esta serie transporta al lector a una de las épocas más oscuras y fascinantes de la historia europea: los albores del segundo milenio, un tiempo donde la frontera entre la fe, la superstición y la realidad era extremadamente difusa.

La trama se sitúa cronológicamente en torno al año 1010 d.C. El contexto histórico es fundamental para entender la atmósfera de la obra. Europa vive bajo la sombra del milenarismo, el miedo irracional al fin del mundo y al juicio final que muchos creían que llegaría con el cambio de milenio. En este escenario de paranoia colectiva y fervor religioso, la Iglesia Católica lucha por mantener el orden y la ortodoxia frente a las herejías crecientes y los restos de cultos paganos que aún sobreviven en los rincones más remotos del continente.

El título de la obra hace referencia a una figura histórica real: los *Missi Dominici* (enviados del señor), funcionarios que en tiempos de Carlomagno servían como los ojos y oídos del emperador. Sin embargo, Gloris reinterpreta esta figura bajo un prisma mucho más oscuro y esotérico. En el cómic, los Missi Dominici son agentes especiales al servicio directo del Papa, una suerte de inquisidores primigenios cuya misión no es solo administrativa, sino profundamente espiritual y militar. Son los encargados de investigar fenómenos que escapan a la comprensión lógica y de erradicar amenazas que ponen en peligro la estabilidad de la cristiandad.

La narrativa se apoya en una pareja de protagonistas que encarnan el equilibrio clásico del género: Arnaud de Jarnac y el monje Baudouin. Arnaud es un caballero experimentado, un hombre de acción marcado por su pasado y por una visión pragmática del mundo, aunque profundamente leal a su misión. Por otro lado, Baudouin representa el intelecto, el conocimiento teológico y la capacidad de análisis. Juntos forman un equipo de investigación que debe enfrentarse a una serie de crímenes brutales y sucesos aparentemente sobrenaturales que están ocurriendo en el Languedoc.

El conflicto central arranca con una serie de asesinatos rituales que parecen seguir un patrón antiguo y olvidado. Lo que comienza como una investigación criminal estándar para la época pronto se convierte en una carrera contra el tiempo para desentrañar una conspiración que involucra reliquias sagradas, textos prohibidos y una organización secreta que opera en las sombras de la jerarquía eclesiástica. La obra maneja con maestría la tensión entre lo que puede explicarse mediante la razón y lo que parece ser una intervención demoníaca o mágica, manteniendo al lector en una constante duda sobre la naturaleza real de los antagonistas.

Visualmente, el trabajo de Benoît Dellac es excepcional y fundamental para la inmersión en el relato. Su estilo se caracteriza por un dibujo detallado y sucio, que huye de la idealización medieval para mostrar una Edad Media cruda, fría y llena de texturas. El diseño de los escenarios —monasterios fortificados, bosques impenetrables y aldeas lúgubres— refuerza la sensación de aislamiento y peligro constante. El uso de las sombras y una paleta de colores sobria acentúan el tono de thriller gótico que impregna cada página.

*Missi Dominici* no es solo un cómic de aventuras; es una exploración de la psicología del miedo en la Edad Media. La obra profundiza en cómo la religión se utilizaba como herramienta de control y cómo el desconocimiento de la naturaleza llevaba a la creación de monstruos, ya fueran reales o imaginarios. La estructura de la serie, dividida en álbumes que componen un arco argumental sólido, permite un desarrollo de personajes pausado pero firme, donde las convicciones de los protagonistas se ven puestas a prueba ante horrores que desafían su fe.

En resumen, esta obra es una pieza imprescindible para los amantes del cómic histórico que buscan algo más que una simple recreación de época. Es un relato denso, atmosférico y cargado de suspense que utiliza el marco del siglo XI para construir una historia de intriga eclesiástica

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