Mass Effect – Fundacion

Mass Effect: Fundación es una serie limitada de trece números publicada por Dark Horse Comics que expande de manera significativa el ya vasto universo de la franquicia de videojuegos de BioWare. Escrita principalmente por Mac Walters, quien fuera el guionista principal de *Mass Effect 2* y *Mass Effect 3*, esta obra se posiciona no solo como un complemento para los entusiastas de la saga, sino como una pieza fundamental del canon que conecta diversos puntos de la cronología galáctica.

A diferencia de otras miniseries de cómics de la franquicia que suelen centrarse en un único evento o personaje, *Fundación* adopta una estructura de antología cohesionada por un hilo conductor central. La narrativa se sitúa cronológicamente antes y durante los eventos de la trilogía original, proporcionando una perspectiva única sobre la formación de los aliados y enemigos más icónicos del Comandante Shepard.

El eje central de la historia gira en torno a una misteriosa agente de Cerberus conocida como Rasa. A través de sus ojos y de sus misiones para el Hombre Ilusorio, el lector se convierte en testigo de momentos clave en las vidas de varios personajes antes de que sus caminos se cruzaran con la Normandía. Rasa actúa como el nexo que une relatos aparentemente inconexos, realizando tareas de infiltración, observación y manipulación que sirven para cimentar los intereses de la organización pro-humana en toda la galaxia.

A lo largo de sus trece números, el cómic explora los orígenes y las misiones definitorias de figuras legendarias. Desde los brutales días de Urdnot Wrex como mercenario y su enfrentamiento con otros de su especie, hasta los dilemas éticos de Mordin Solus durante su tiempo en el Grupo de Operaciones Especiales salariano. La obra también profundiza en el pasado de personajes como Ashley Williams, Kaidan Alenko, Garrus Vakarian y Jack, revelando las cicatrices y motivaciones que los moldearon antes de convertirse en héroes (o antihéroes) galácticos.

Uno de los mayores aciertos de *Fundación* es su capacidad para rellenar los huecos narrativos que los juegos, por su naturaleza interactiva, dejaron a la imaginación. Por ejemplo, se explora con detalle la recuperación del cuerpo de Shepard por parte de Liara T’Soni y los riesgos que asumió frente al Corredor Sombrío, así como las primeras misiones de Thane Krios bajo el empleo de los hanar. Cada número funciona como un expediente de inteligencia que Rasa está recopilando, lo que otorga al lector la sensación de estar accediendo a archivos clasificados de Cerberus.

El estilo visual de la serie mantiene una coherencia estética con el diseño de producción de los videojuegos. El uso del color y la representación de la tecnología, las razas alienígenas y las megaciudades como la Ciudadela o Omega son fieles al material original, logrando una transición fluida entre el medio interactivo y el papel. El arte logra capturar la expresividad de los personajes, algo vital en una obra que se apoya tanto en el desarrollo de sus personalidades y en sus conflictos internos.

Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia, es importante destacar que *Fundación* tiene una conexión directa y profunda con el contenido descargable (DLC) "Citadel" de *Mass Effect 3*. La identidad de Rasa y sus verdaderas intenciones se revelan gradualmente, convirtiendo este cómic en una precuela esencial para entender uno de los giros argumentales más comentados de la expansión final del juego.

En resumen, *Mass Effect: Fundación* es un ejercicio de construcción de mundo (world-building) de alto nivel. No se limita a repetir lo que los jugadores ya saben, sino que enriquece el trasfondo de la Vía Láctea, ofreciendo una mirada cruda y a menudo cínica a la política galáctica y al espionaje. Es una lectura obligatoria para quienes deseen comprender la complejidad de los compañeros de Shepard y la magnitud de las maquinaciones de Cerberus

Deja un comentario