Batman: Endgame (conocido en español como *Batman: Final del Juego*) representa el punto álgido y la conclusión temática de la etapa de Scott Snyder y Greg Capullo al frente de la cabecera principal del Caballero Oscuro durante la era de *The New 52*. Publicado originalmente entre 2014 y 2015, este arco argumental no solo funciona como una secuela directa de *La muerte de la familia*, sino que redefine la dinámica entre Batman y su archienemigo, el Joker, elevando su conflicto a una escala apocalíptica y casi mitológica.
La premisa de *Endgame* se aleja de los juegos psicológicos previos para entrar de lleno en una guerra total. La historia comienza de manera explosiva: Batman es atacado por los miembros de la Liga de la Justicia. Wonder Woman, Flash, Aquaman y Superman, bajo el efecto de una potente y sofisticada toxina, intentan asesinar a Bruce Wayne en el corazón de Gotham. Este prólogo sirve para establecer dos puntos fundamentales: primero, que la amenaza actual supera cualquier cosa que Batman haya enfrentado antes, y segundo, que el Joker ha regresado tras su desaparición al final de *La muerte de la familia*, pero esta vez no tiene intención de "jugar" ni de "mejorar" a Batman a través del dolor.
El núcleo narrativo de *Endgame* se centra en el cambio de paradigma del Joker. Si en historias anteriores el villano veía su relación con Batman como una comedia retorcida o un romance oscuro, aquí esa visión se ha roto. El Joker se siente despechado y aburrido; ha decidido que el chiste ya no tiene gracia y que es hora de bajar el telón. Esta vez, su objetivo no es solo quebrar la voluntad de Bruce, sino borrar su legado y destruir la ciudad que ambos llaman hogar. Para ello, libera un virus patógeno por toda Gotham que convierte a la población en versiones maníacas y violentas de sí mismos, con una particularidad aterradora: el virus está diseñado específicamente para cada individuo, haciendo que la cura sea prácticamente inalcanzable.
Uno de los elementos más fascinantes que Snyder introduce en este cómic es la exploración del mito del "Hombre Pálido". A través de una serie de investigaciones y testimonios históricos, se sugiere la posibilidad de que el Joker no sea un hombre común, sino una entidad inmortal que ha estado presente en las tragedias de Gotham desde hace siglos. Esta subtrama añade una capa de terror sobrenatural y existencial, obligando al lector y al propio Batman a cuestionar si su enemigo es simplemente un psicópata brillante o una fuerza de la naturaleza imparable vinculada a una sustancia regenerativa conocida como Dionesium.
A nivel visual, el trabajo de Greg Capullo es fundamental para transmitir la desesperación de la obra. Su diseño del Joker en este arco es más limpio pero mucho más inquietante que en etapas anteriores, despojándolo de la máscara de piel para mostrar un rostro que emana una malevolencia pura. Las escenas de acción son cinéticas y brutales, mientras que las representaciones de una Gotham sumida en el caos capturan una atmósfera de asfixia y derrota inminente.
El cómic también destaca por cómo obliga a Batman a recurrir a medidas desesperadas. Ante la magnitud de la crisis, el Caballero Oscuro se ve forzado a forjar alianzas improbables, incluso con aquellos que juró detener. La narrativa subraya la soledad del héroe frente a un destino que parece inevitable, explorando la mortalidad de Bruce Wayne y su resistencia ante un mal que parece no tener fin.
En resumen, *Batman: Endgame* es una obra que trata sobre los finales. Es una historia sobre el agotamiento de un ciclo de violencia y la aceptación de que, en algún momento, la batalla debe concluir. Sin recurrir a los tropos habituales de las historias de superhéroes, Snyder y Capullo logran construir un relato de horror y acción que sirve como testamento de la mitología de Batman, planteando la pregunta de qué queda de un héroe cuando su némesis decide que ya no hay nada más por lo que luchar, excepto la destrucción mutua. Es, en esencia, la confrontación definitiva donde las reglas han desaparecido y solo queda el abismo.