La etapa de Titan Comics dedicada al Décimo Doctor, bajo la dirección creativa principal del guionista Nick Abadzis y el arte de Elena Casagrande, representa una de las expansiones más ambiciosas y respetuosas del universo expandido de *Doctor Who*. Publicada a partir de 2014, esta serie de cómics no se limita a replicar la fórmula televisiva, sino que aprovecha las posibilidades ilimitadas del medio gráfico para explorar facetas del Doctor que el presupuesto de la televisión a menudo restringía.
Cronológicamente, la serie se sitúa tras los eventos de la cuarta temporada de la serie moderna, específicamente en el periodo en el que el Doctor viaja en solitario tras su traumática despedida de Donna Noble. En este contexto, encontramos a un Décimo Doctor que oscila entre la euforia del explorador eterno y la melancolía del "Último Señor del Tiempo". Es un personaje que intenta huir de su propia soledad, y es precisamente esa huida la que lo lleva a Brooklyn, Nueva York, donde la narrativa introduce al pilar fundamental de esta colección: Gabriella "Gabby" Gonzalez.
Gabby Gonzalez no es solo una acompañante más; es el corazón humano de la serie. Joven, de ascendencia mexicana y con un talento innato para el arte, Gabby trabaja en el restaurante de su familia mientras sueña con una vida que trascienda las fronteras de su barrio. Su introducción permite al cómic abordar temas de identidad, aspiraciones artísticas y la lucha contra la monotonía cotidiana. Cuando sus caminos se cruzan con los del Doctor durante una incursión de parásitos psíquicos conocidos como los Cerevores, se establece una dinámica fresca que revitaliza la figura del Décimo Doctor. A diferencia de otras compañeras, la perspectiva de Gabby está filtrada a través de su cuaderno de dibujo, lo que otorga a la narrativa un metatexto visual muy interesante.
La estructura de la serie se organiza en "Años" (Year One, Year Two, Year Three), emulando las temporadas de televisión pero con arcos argumentales que permiten un desarrollo de personajes mucho más pausado y profundo. A lo largo de estas páginas, el Doctor y Gabby viajan desde el Nueva York contemporáneo hasta planetas donde la música es una forma de gobierno, pasando por la Inglaterra de la posguerra y dimensiones donde las leyes de la física son meras sugerencias.
Uno de los mayores aciertos de Nick Abadzis es la creación de una galería de villanos y aliados completamente nueva, evitando la dependencia excesiva de los Daleks o los Cybermen. Introducen conceptos como los "Echoes", entidades que desafían la comprensión lineal del tiempo, y exploran la mitología de los Señores del Tiempo desde ángulos inéditos. Además, la serie introduce posteriormente a Cindy Wu, amiga de Gabby, creando una dinámica de grupo que recuerda a las mejores épocas de la serie clásica, pero con una sensibilidad moderna y urbana.
Visualmente, el trabajo de Elena Casagrande y los coloristas posteriores es excepcional. Logran capturar la fisonomía y, sobre todo, la energía cinética de David Tennant sin caer en el fotorrealismo estático. El dibujo fluye con la misma rapidez con la que el Doctor habla, utilizando composiciones de página creativas para representar la complejidad de la TARDIS o la inmensidad del vacío espacial. El uso del color es narrativo, diferenciando claramente la calidez de la vida familiar de Gabby en Brooklyn de la frialdad tecnológica o el horror cósmico de las amenazas que enfrentan.
En resumen, el cómic del Décimo Doctor de Titan Comics es una pieza esencial para entender la evolución del personaje fuera de la pantalla. Logra equilibrar el sentido de la maravilla con el horror existencial, manteniendo siempre el enfoque en el crecimiento de sus protagonistas. Es una obra que entiende que el Doctor no es solo un viajero en el tiempo, sino un catalizador de cambio para aquellos que tienen la suerte, o la desgracia, de cruzar su camino. Para el lector, ofrece una oportunidad de regresar a una de las eras más icónicas de la franquicia con historias nuevas que poseen el peso y la importancia de los episodios televisivos más memorables.