Rising Stars, creada por el guionista J. Michael Straczynski (conocido por su trabajo en *Babylon 5* y *The Amazing Spider-Man*), es una de las obras más ambiciosas y singulares del cómic estadounidense de finales de los años 90 y principios de los 2000. Publicada originalmente bajo el sello Top Cow de Image Comics, la serie se aleja de las convenciones del género de superhéroes tradicional para ofrecer una crónica generacional, política y existencialista sobre el poder y sus consecuencias en el mundo real.
La premisa de la obra parte de un evento singular: en 1969, un misterioso destello de luz —un meteoro que estalla sobre el pueblo de Pederson, Illinois— afecta a 113 niños que se encontraban en el útero materno en ese preciso momento. Estos niños, que pasan a ser conocidos mundialmente como los "Especiales", nacen con capacidades sobrehumanas variadas, que van desde la superfuerza y el vuelo hasta habilidades mucho más abstractas y perturbadoras.
A diferencia de los cómics de Marvel o DC, donde los poderes suelen ser una herramienta para el mantenimiento del *status quo*, en *Rising Stars* el enfoque es sociológico. La historia no se centra en batallas contra supervillanos, sino en cómo la existencia de estos individuos altera el tejido de la sociedad, la política internacional y la propia psique humana. Straczynski estructura la narrativa en tres actos claramente diferenciados, abarcando varias décadas de la vida de estos personajes.
El primer acto se presenta como un drama de misterio y suspense. A medida que los Especiales llegan a la edad adulta, alguien comienza a asesinarlos uno por uno. Este arco introduce una de las reglas fundamentales del universo de la serie: la energía de los Especiales es finita y compartida. Cuando uno de ellos muere, su poder no desaparece, sino que se redistribuye entre los supervivientes, haciéndolos cada vez más poderosos. Esta dinámica genera una tensión constante y una paranoia interna, obligando a los protagonistas a cuestionar sus lealtades y su propia seguridad.
El segundo acto eleva la escala del conflicto. Tras descubrirse la verdad tras los asesinatos, los Especiales supervivientes deben decidir qué hacer con su inmenso poder. Aquí es donde la obra brilla como crítica social. Straczynski explora qué sucedería si seres con capacidades divinas decidieran dejar de ser peones de los gobiernos para empezar a solucionar problemas globales como el hambre, la guerra o la corrupción. La serie analiza las ramificaciones económicas y geopolíticas de estas acciones, mostrando que cambiar el mundo no es tan sencillo como derrotar a un enemigo en combate.
El tercer y último acto funciona como una elegía y una conclusión épica. Se centra en el legado de los Especiales y en el destino final de la humanidad. Es una reflexión sobre la mortalidad, la trascendencia y la responsabilidad de dejar un mundo mejor para las generaciones futuras.
El protagonista central y narrador de gran parte de la historia es John Simon, conocido como "Poet". Simon es un personaje introspectivo que actúa como el observador de su propia especie, manteniendo una distancia emocional que le permite documentar el ascenso y la caída de sus compañeros. Junto a él, encontramos arquetipos deconstruidos: Matthew Bright, el idealista que intenta trabajar dentro del sistema; Jason Miller (Flagg), que utiliza su imagen para el beneficio corporativo; y Elizabeth (Ravenshadow), cuya conexión con el mundo de los muertos añade una capa metafísica a la trama.
Visualmente, la serie contó con artistas como Keu Cha, Brent Anderson y Dave Finch, quienes lograron plasmar la transición desde el realismo urbano de los primeros números hasta la grandiosidad casi mítica de los capítulos finales.
En resumen, *Rising Stars* es una obra precursora de la tendencia de "superrealismo" que luego popularizarían series como *The Boys* o *Invincible*, pero con un tono mucho más reflexivo y menos satírico. Es una exploración profunda sobre si la humanidad es capaz de aceptar un cambio radical y si aquellos que poseen el poder tienen la sabiduría necesaria para ejercerlo sin corromperse. Es, en última instancia, la biografía de una generación de dioses nacidos en un pueblo pequeño que intentaron, para bien o para mal, salvar al mundo de sí mismo.