Publicado originalmente en 1993 por Dark Horse Comics, *Age of Reptiles: Tribal Warfare* (conocido en español como *Edad de Reptiles: Guerra Tribal*) es la obra cumbre de Ricardo Delgado, un artista cuyo trasfondo en el diseño de producción y guion gráfico para Hollywood —habiendo trabajado en proyectos como *Jurassic Park III* y *The Incredibles*— impregna cada viñeta de esta miniserie de cuatro números. Esta obra no es solo un cómic de dinosaurios; es un ejercicio de narrativa visual pura que redefinió las posibilidades del medio al prescindir totalmente de diálogos, narración en off o cualquier tipo de texto onomatopéyico.
La premisa de *Tribal Warfare* nos sitúa en el período Cretácico, pero se aleja de las representaciones infantiles o excesivamente fantásticas de la época. La historia se centra en un conflicto territorial y de supervivencia entre dos facciones claramente diferenciadas: una manada de astutos y coordinados *Deinonychus* y una familia de imponentes *Tyrannosaurus rex*. El detonante de la trama es un acto de agresión biológica: el robo de huevos. Lo que comienza como una búsqueda de alimento se transforma rápidamente en una espiral de venganza y represalias que escala hasta convertirse en una guerra total entre especies.
El aspecto más distintivo de este cómic es su naturaleza muda. Delgado confía plenamente en la capacidad del lector para interpretar la psicología animal a través del lenguaje corporal, la mirada y la acción física. No hay antropomorfismo barato aquí; los dinosaurios no actúan como humanos con piel de lagarto, sino como depredadores impulsados por el instinto, la protección de la prole y la jerarquía social. La "tribu" de los *Deinonychus* opera con una eficiencia militar, utilizando tácticas de flanqueo y distracción, mientras que los tiranosaurios representan la fuerza bruta y la tenacidad defensiva.
Visualmente, el cómic es una lección magistral de composición. Delgado utiliza una narrativa cinematográfica, empleando planos generales para establecer la inmensidad y hostilidad del entorno, y primeros planos extremadamente detallados para transmitir tensión. El diseño de los dinosaurios fue, para su época, bastante avanzado, incorporando nociones de agilidad y comportamiento social que apenas empezaban a calar en la cultura popular tras el éxito de la primera película de *Jurassic Park*. El nivel de detalle en las texturas de la piel, las escamas y la anatomía muscular es exhaustivo, lo que otorga a la obra un realismo visceral.
La estructura de *Tribal Warfare* sigue un ritmo implacable. La historia no se detiene en exposiciones innecesarias; el lector es arrojado directamente a un ecosistema donde la muerte es una constante y la piedad es inexistente. A pesar de la ausencia de palabras, Delgado logra dotar de "personalidad" a los individuos de cada bando. El líder de la manada de raptores y la madre tiranosaurio se convierten en protagonistas tridimensionales cuyas motivaciones son perfectamente comprensibles a través de sus acciones. La obra explora temas profundos como el ciclo de la vida, la futilidad de la violencia y la implacable ley de la naturaleza, todo ello sin pronunciar una sola sílaba.
El uso del color también juega un papel crucial en la narrativa. Las paletas cambian para reflejar el paso del tiempo y el estado emocional de la escena: desde los verdes y marrones terrosos de la selva acechante hasta los rojos intensos que dominan los momentos de mayor violencia. La violencia, cabe destacar, es cruda y explícita, pero nunca gratuita; sirve para subrayar la brutalidad de un mundo donde el error más pequeño significa la extinción.
En resumen, *Age of Reptiles: Tribal Warfare* es una pieza fundamental del noveno arte que demuestra que la imagen, cuando está bien ejecutada, es un lenguaje universal y autosuficiente. Es una epopeya prehistórica que trata sobre la pérdida, el territorio y la herencia biológica, presentada con un rigor estético que sigue siendo impresionante décadas después de su lanzamiento. Para cualquier entusiasta del cómic, representa el estándar de oro de la narrativa visual silenciosa y una de las mejores representaciones de la vida prehistórica jamás impresas.