The Authority – More Kev

*The Authority: More Kev* es una miniserie de cuatro números que expande el rincón más irreverente y cínico del universo WildStorm. Escrita por el guionista norirlandés Garth Ennis y dibujada por el detallista Glenn Fabry, esta obra funciona como la secuela directa del especial de un solo número *The Authority: Kev*. En esta entrega, Ennis profundiza en su particular visión deconstruccionista del género de superhéroes, utilizando el contraste entre la majestuosidad casi divina de The Authority y la vulgaridad pragmática de su protagonista, Kev Hawkins.

Kev Hawkins no es un metahumano, ni un alienígena, ni un genio tecnológico. Es un cabo del SAS británico, un hombre de clase trabajadora, fumador empedernido, con una visión del mundo estrecha y cargada de prejuicios, que se gana la vida realizando los trabajos sucios que el gobierno del Reino Unido prefiere no reconocer. Su relación con The Authority —el grupo de seres más poderosos del planeta, que operan desde una nave transdimensional llamada El Carrier— es, en el mejor de los casos, antagónica. Tras haber intentado matarlos en su primera aparición (bajo órdenes engañosas), Kev se encuentra de nuevo en una posición donde sus habilidades para la violencia mundana son requeridas para salvar la situación.

La trama de *More Kev* arranca cuando una amenaza extraterrestre de proporciones grotescas, conocida como los Z’Grith, pone en jaque a la Tierra. Estos invasores poseen una tecnología o naturaleza biológica que parece neutralizar o eludir las capacidades defensivas estándar de The Authority. Mientras que personajes como Apollo, Midnighter, Jack Hawksmoor o Swift están acostumbrados a lidiar con amenazas a escala cósmica mediante el uso de fuerza bruta o manipulación de la realidad, los Z’Grith representan un tipo de problema que requiere un enfoque mucho más rastrero y carente de ética heroica. Es aquí donde Kev Hawkins entra en escena, no por elección propia, sino por la necesidad desesperada de un grupo que, a pesar de su inmenso poder, se encuentra fuera de su elemento.

El núcleo narrativo de la obra no reside solo en el conflicto externo contra los alienígenas, sino en el choque cultural y moral entre Kev y el equipo. Ennis utiliza a Kev como un avatar para ridiculizar los tropos del cómic de superhéroes "High Concept". A través de los ojos de este soldado cínico, los miembros de The Authority no son salvadores inspiradores, sino figuras distantes, arrogantes y, en última instancia, ridículas. La dinámica entre Kev y Midnighter es especialmente notable, sirviendo como un vehículo para el humor negro y la sátira sobre la masculinidad y la violencia que caracteriza gran parte de la bibliografía de Ennis.

Visualmente, el trabajo de Glenn Fabry es fundamental para establecer el tono de la historia. Conocido por sus icónicas portadas en *Preacher*, Fabry aporta un estilo hiperdetallado y visceral que se aleja de la estética limpia y estilizada de los cómics de superhéroes tradicionales. Su capacidad para retratar lo grotesco —desde las fisonomías alienígenas hasta las expresiones de asco y cansancio de Kev— refuerza la sensación de realismo sucio que impregna el guion. Cada panel está cargado de una textura que hace que la violencia se sienta pesada y las situaciones absurdas resulten extrañamente tangibles.

*The Authority: More Kev* es, en esencia, una sátira política y social disfrazada de aventura de ciencia ficción. A través de su narrativa, se exploran temas como la incompetencia burocrática, el choque de clases y la futilidad de la moralidad absoluta en un mundo caótico. No es una historia de redención para Kev Hawkins; el personaje permanece fiel a su naturaleza desagradable y pragmática de principio a fin. En lugar de eso, la obra ofrece una perspectiva refrescante y brutalmente honesta sobre qué sucede cuando los "dioses" modernos se ven obligados a descender al barro para colaborar con el tipo de hombre al que normalmente despreciarían. Es una lectura imprescindible para quienes buscan una visión alternativa del universo WildStorm, alejada de la épica convencional y sumergida en el humor negro más ácido.

Deja un comentario