John Carter: Warlord of Mars – La Odisea de Barsoom en el Noveno Arte
La traslación de la obra de Edgar Rice Burroughs al mundo del cómic ha tenido diversas encarnaciones, pero ninguna tan icónica como la serie *John Carter: Warlord of Mars*. Aunque el personaje nació en las revistas *pulp* de principios del siglo XX, su paso por las viñetas, especialmente durante la etapa de Marvel Comics a finales de los años 70, consolidó una estética visual que definiría el género de la "espada y planeta" (*sword and planet*) para las décadas venideras.
La premisa narrativa nos sitúa inicialmente en la Tierra, tras el fin de la Guerra Civil estadounidense. John Carter, un capitán del ejército confederado y buscador de oro, se ve acorralado por guerreros apaches en una cueva de Arizona. En un evento de naturaleza mística y astronómica, su cuerpo físico queda atrás mientras su esencia es proyectada a través del vacío espacial hasta despertar en la superficie de Marte, planeta que sus habitantes nativos llaman Barsoom.
El núcleo del conflicto y el atractivo principal del cómic residen en la adaptación de Carter a este entorno hostil y exótico. Debido a la menor gravedad de Marte en comparación con la Tierra, Carter descubre que posee una fuerza física devastadora, una resistencia sobrehumana y la capacidad de realizar saltos prodigiosos. Estas habilidades lo convierten rápidamente en una figura de interés, y a menudo de temor, para las diversas facciones que pueblan el planeta rojo.
El Barsoom que presentan las viñetas es un mundo moribundo, un desierto global salpicado de ciudades-estado tecnológicamente avanzadas pero socialmente feudales. La narrativa se estructura en torno a la interacción de Carter con dos razas principales: los Marcianos Verdes y los Marcianos Rojos. Los primeros son criaturas nómadas de cuatro brazos, de tres metros de altura y una cultura basada estrictamente en la fuerza y la ausencia de sentimientos. Los segundos son humanoides de piel cobriza, poseedores de una cultura refinada, flotas de naves aéreas y una estructura política compleja.
El motor de la historia se activa cuando Carter conoce a Dejah Thoris, la Princesa de Helium. Su captura y el posterior intento de rescate por parte de Carter no solo sirven como eje romántico, sino como el catalizador que obliga al protagonista a involucrarse en las guerras geopolíticas de Barsoom. A diferencia de otros héroes de la época, Carter no busca el poder por ambición, sino que se ve arrastrado a la posición de "Señor de la Guerra" por su sentido del honor y su lealtad hacia sus aliados, como el carismático líder verde Tars Tarkas.
Visualmente, el cómic de *John Carter: Warlord of Mars* es un despliegue de imaginación desbordante. Los artistas, destacando nombres como Gil Kane y Rudy Nebres en la etapa clásica, lograron plasmar una arquitectura que mezcla el art déco con el futurismo orgánico, junto a un diseño de criaturas que desafiaba las convenciones de la ciencia ficción de la época. La narrativa visual enfatiza la anatomía heroica y el dinamismo de los combates, donde las espadas largas conviven con pistolas de rayos en un equilibrio anacrónico que es la firma de la serie.
El cómic no se limita a adaptar fielmente las novelas originales, sino que expande el lore de Barsoom, explorando rincones del planeta que Burroughs solo mencionó de pasada. Se profundiza en la ecología marciana, desde los feroces simios blancos hasta los calots (perros marcianos), y se presentan dilemas éticos sobre la supervivencia de una civilización que agota sus recursos vitales, como la atmósfera artificial que mantiene la vida en el planeta.
En definitiva, *John Carter: Warlord of Mars* es una obra fundamental para entender la evolución de la fantasía épica en el cómic. Es la crónica de un hombre fuera de su tiempo y de su mundo, que debe navegar por una sociedad de castas, monstruos colosales y traiciones dinásticas para encontrar un nuevo propósito. Un título imprescindible que captura la esencia de la aventura pura, donde el heroísmo se mide por la capacidad de un individuo para unir a razas