Publicado por la editorial IDW Publishing, 'Angel vs Frankenstein' es una pieza fundamental para los seguidores del universo expandido de *Buffy, la cazavampiros*, y más específicamente, para los entusiastas del melancólico vampiro con alma. Escrito e ilustrado íntegramente por la leyenda del noveno arte, John Byrne, este cómic se presenta como un relato autoconclusivo (one-shot) que se aleja de la narrativa contemporánea de Los Ángeles para sumergirse en las raíces del horror gótico europeo.
La historia se sitúa cronológicamente en el pasado de Angel, específicamente a finales del siglo XIX y principios del XX. En este periodo, Angel no es el héroe establecido que conocemos por la televisión, sino un viajero errante que todavía lucha por comprender su lugar en un mundo que lo rechaza. La trama nos traslada a una Europa sombría, donde la niebla y la arquitectura victoriana sirven de telón de fondo para un encuentro que parece predestinado por la literatura clásica.
El núcleo del cómic es el choque entre dos de los "monstruos" más icónicos de la cultura popular. Por un lado, tenemos a Angel, el vampiro maldito con una conciencia humana que le impide entregarse a sus instintos depredadores. Por el otro, Byrne introduce a la creación de Victor Frankenstein, basándose más en la melancolía y el intelecto trágico de la novela original de Mary Shelley que en las versiones simplificadas del cine de terror de los años 30. El encuentro no se produce de forma gratuita; surge de una investigación que Angel realiza tras escuchar rumores sobre un ser antinatural que acecha en las sombras de un pequeño pueblo.
Narrativamente, Byrne utiliza este enfrentamiento para explorar temas profundos como la alienación, la inmortalidad y la definición de "alma". A través de diálogos afilados y una atmósfera cargada de tensión, el autor establece un paralelismo fascinante entre ambos personajes. Angel ve en la criatura un reflejo de su propia monstruosidad, pero también una diferencia fundamental: mientras que Angel fue un hombre que perdió su humanidad para luego recuperarla a medias, el Monstruo es una amalgama de partes muertas que nunca pidió nacer y que carece de un marco moral previo.
Visualmente, el trabajo de John Byrne es impecable y refuerza el tono de la obra. Su estilo, caracterizado por líneas limpias y una composición de página clásica, se adapta perfectamente al género del terror de época. El uso de las sombras es magistral, creando una sensación de claustrofobia y misterio que envuelve cada viñeta. El diseño del Monstruo de Frankenstein es imponente, alejándose de los tornillos en el cuello para ofrecer una apariencia más orgánica y perturbadora, coherente con la visión de un "prometeo moderno" que ha sobrevivido al paso de las décadas.
El cómic no se limita a ser una simple pelea de exhibición. Es un estudio de personajes que respeta profundamente la continuidad de la serie de televisión creada por Joss Whedon, al tiempo que rinde homenaje a los clásicos de la literatura de terror. Byrne logra capturar la voz de Angel de manera precisa: su estoicismo, su culpa persistente y su seco sentido del humor están presentes en cada página.
En conclusión, 'Angel vs Frankenstein' es una obra imprescindible para quienes buscan una historia de Angel que explore su faceta más oscura y reflexiva. Al prescindir de los personajes secundarios habituales y centrarse exclusivamente en el protagonista y su antagonista, Byrne ofrece una narrativa pura, directa y visualmente impactante. Es un recordatorio de que, en el mundo de las sombras, los monstruos no siempre son los villanos, y que la verdadera tragedia reside a menudo en la soledad de la existencia eterna. Sin necesidad de grandes artificios ni tramas complejas de varios números, este cómic logra condensar la esencia del horror clásico en un encuentro inolvidable.