Un dia en el Monasterio de San Juan de la Peña – El Monasterio de San Juan de la Peña

Un día en el Monasterio de San Juan de la Peña es una obra que se encuadra dentro de la creciente y necesaria tendencia del cómic histórico y divulgativo español. Guionizada por Bernardo Bayona e ilustrada por Juanfer Briones, esta pieza editada por GP Ediciones no es simplemente un folleto turístico ilustrado, sino una reconstrucción narrativa y visual de uno de los enclaves más significativos de la historia de Aragón y de la génesis del Reino.

La propuesta narrativa se aleja de la frialdad de los libros de texto para sumergir al lector en la atmósfera del siglo XI y XII. El cómic utiliza el recurso de la cotidianeidad para explicar la complejidad de un centro de poder religioso y político. A través de sus páginas, asistimos a la recreación de una jornada en el cenobio, permitiéndonos observar de cerca el *ora et labora* (reza y trabaja) que regía la vida de los monjes benedictinos. Sin embargo, la obra no se limita a la rutina monacal; utiliza este eje temporal para vertebrar los hitos históricos, arquitectónicos y legendarios que rodean al monasterio bajo la roca.

Desde el punto de vista visual, el trabajo de Juanfer Briones es el pilar fundamental de la obra. Briones, un autor con una trayectoria consolidada en el cómic histórico (conocido por obras como *El último templario*), despliega un estilo realista y detallado que se adapta perfectamente a las necesidades del guion. Su dibujo destaca por la meticulosidad en la representación de la arquitectura románica. El lector puede apreciar la textura de la piedra, la integración del edificio en el impresionante abrigo rocoso del monte Pano y, de manera muy especial, la belleza del claustro. Las viñetas que recrean los capiteles del Maestro de San Juan de la Peña son un ejercicio de respeto artístico, logrando que el lector perciba la expresividad de las tallas originales a través del trazo del cómic.

El guion de Bernardo Bayona logra un equilibrio delicado entre la precisión histórica y la fluidez narrativa. La obra evita el exceso de texto expositivo, permitiendo que la acción y la composición de las viñetas hablen por sí mismas. Se abordan temas cruciales como la introducción del rito romano en sustitución del mozárabe, la importancia del Panteón Real donde descansan los primeros reyes de Aragón y, por supuesto, la carga mística y legendaria que vincula este lugar con el Santo Grial. Todo ello se presenta de forma orgánica, sin romper el ritmo de la lectura.

Uno de los mayores aciertos del cómic es su capacidad para transmitir el silencio y la espiritualidad del lugar. El uso del color y la gestión de las luces y sombras dentro de las estancias del monasterio —la iglesia inferior, la sala de concilios o el propio claustro abierto al abismo— generan una sensación de inmersión total. El lector no solo aprende sobre fechas y nombres, sino que experimenta la escala humana de la construcción y la dureza, a la par que belleza, de la vida en un entorno tan singular.

En conclusión, Un día en el Monasterio de San Juan de la Peña es una obra esencial para entender la identidad aragonesa y la importancia del patrimonio románico. Es un cómic que funciona en varios niveles: como herramienta pedagógica para jóvenes, como guía visual para el visitante y como una pieza de arte secuencial de alta calidad para el coleccionista. Briones y Bayona consiguen que la piedra hable, transformando la historia estática en una narración viva que reivindica el cómic como el medio perfecto para la puesta en valor de nuestra memoria histórica. Es, en definitiva, un viaje en el tiempo que respeta el rigor científico sin olvidar nunca que su objetivo primordial es contar una historia fascinante.

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