Strange Killings III – Medicina Potente

Dentro del vasto y a menudo perturbador panorama del cómic independiente de principios de los años 2000, la figura de William Gravel se erige como uno de los antihéroes más implacables y fascinantes. *Strange Killings: Medicina Potente* (título original: *Strange Killings: Strong Medicine*), escrita por el prolífico Warren Ellis e ilustrada por su colaborador habitual en esta etapa, Mike Wolfer, representa un punto de inflexión fundamental en la mitología del "mago de combate" más letal del noveno arte. Publicada bajo el sello Avatar Press, esta obra continúa la estela de horror visceral y cinismo geopolítico que caracteriza a la saga iniciada en *Strange Kiss*.

La premisa de *Medicina Potente* nos sitúa nuevamente en el mundo gris y violento de William Gravel, un sargento del SAS británico que posee conocimientos profundos y peligrosos sobre la magia negra. Gravel no es un hechicero de torre blanca ni un místico en busca de iluminación; es un soldado que utiliza el ocultismo como una extensión de su arsenal balístico. En esta entrega, la narrativa se aleja de los entornos urbanos degradados para adentrarse en los pasillos estériles y secretos de la inteligencia militar y la investigación científica de vanguardia.

La trama arranca cuando Gravel es convocado para investigar un incidente inexplicable en una instalación de alta seguridad. Lo que inicialmente parece un brote epidemiológico o un fallo en un experimento biológico, pronto revela síntomas que desafían las leyes de la medicina convencional. Los afectados muestran deformaciones físicas y alteraciones conductuales que sugieren una intrusión de fuerzas que no pertenecen a este plano de la realidad. Es aquí donde el título, *Medicina Potente*, adquiere su doble significado: por un lado, la búsqueda de una cura para una dolencia antinatural y, por otro, la aplicación de los métodos drásticos y "amargos" que solo un hombre como Gravel está dispuesto a ejecutar.

Warren Ellis utiliza este arco para profundizar en la estructura del poder oculto en el Reino Unido. A través de los diálogos afilados y cargados de misantropía de Gravel, el lector descubre que el protagonista no solo lucha contra entidades externas, sino que está atrapado en una red de manipulación orquestada por sus superiores y por los "Siete Menores", la aristocracia mágica que rige los destinos esotéricos de Gran Bretaña. La tensión de la obra radica en la fricción entre la frialdad del estamento militar y la naturaleza caótica y orgánica de la magia que Gravel maneja.

Visualmente, Mike Wolfer realiza un trabajo excepcional al capturar la atmósfera de "realismo sucio" que requiere el guion. Su estilo, detallado y sin concesiones ante lo macabro, es vital para transmitir la sensación de incomodidad que impregna cada página. Wolfer logra que las manifestaciones mágicas se sientan físicas, pesadas y dolorosas, huyendo de los efectos visuales etéreos para centrarse en la carne, la sangre y el metal. La representación de la "enfermedad" central de la trama es un ejercicio de horror corporal que se queda grabado en la retina del lector, reforzando la idea de que, en el universo de Gravel, la magia siempre tiene un coste biológico devastador.

*Strange Killings: Medicina Potente* funciona como un procedimental sobrenatural de ritmo frenético. A diferencia de otras obras de fantasía urbana, aquí no hay espacio para el asombro o la maravilla; hay una misión que cumplir y un rastro de cadáveres que gestionar. La narrativa se estructura como un descenso a los abismos de la ética militar, donde la línea entre salvar a la humanidad y contener un activo peligroso se difumina hasta desaparecer.

En conclusión, este volumen es una pieza esencial para entender la evolución de William Gravel antes de dar el salto a su serie regular de mayor duración. Es un cómic que destila la esencia del Warren Ellis más crudo: aquel que mezcla sin pudor

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