Magnor el Poderoso (*The Mighty Magnor*) es una obra fundamental dentro de la corriente de la sátira de superhéroes de principios de los años 90. Creada por el legendario dibujante Sergio Aragonés y el guionista Mark Evanier —el dúo dinámico detrás de *Groo el Errante*—, esta miniserie de seis números fue publicada originalmente bajo el sello Bravura de Malibu Comics. La obra se presenta como una deconstrucción humorística y mordaz de los tropos más sagrados del género, utilizando la figura del superhombre invulnerable para cuestionar la lógica de la industria del cómic y la naturaleza del heroísmo.
La premisa de la historia arranca con un tropo clásico: la llegada a la Tierra de un ser de procedencia desconocida y poder inconmensurable. Magnor aterriza en nuestro planeta sin ningún recuerdo de su pasado, su origen o el propósito de su existencia. Posee todas las facultades del arquetipo clásico establecido por Superman: fuerza sobrehumana, invulnerabilidad total y la capacidad de volar. Sin embargo, a diferencia de otros héroes que llegan con una misión clara o son criados con valores humanos sólidos, Magnor es un lienzo en blanco, una fuerza de la naturaleza con la mentalidad de un niño ingenuo que no comprende las convenciones sociales ni las leyes de la física terrestre.
El núcleo narrativo se establece cuando Magnor es "descubierto" por Bernie, un agente de talentos de poca monta, oportunista y cínico, que ve en el amnésico alienígena la oportunidad de su vida. Bernie asume el papel de mentor y mánager, intentando moldear a Magnor no para que sea un salvador de la humanidad, sino para que se convierta en una propiedad intelectual rentable. La dinámica entre ambos personajes es el motor de la comedia: mientras Bernie intenta navegar por los entresijos del marketing, las licencias y la imagen pública, Magnor intenta, de forma torpe y a menudo destructiva, entender qué significa ser un "héroe" en un mundo que parece regirse por reglas que él no alcanza a comprender.
A lo largo de la obra, Aragonés y Evanier utilizan a Magnor para diseccionar los clichés de la Edad de Plata y la Edad de Hierro de los cómics. La serie explora con ironía la ridiculez de las identidades secretas, la arbitrariedad de los villanos disfrazados y la obsesión de la sociedad por convertir cualquier fenómeno extraordinario en un producto de consumo. Magnor, en su absoluta inocencia, pone en evidencia lo absurdo de las situaciones que los lectores de cómics suelen aceptar sin cuestionar. Su falta de memoria no es solo un recurso argumental, sino una herramienta satírica que permite al lector ver el mundo de los superhéroes desde una perspectiva externa y desmitificadora.
Visualmente, el cómic es un despliegue del talento inconfundible de Sergio Aragonés. Su estilo detallado y dinámico, caracterizado por una narrativa visual fluida y gags ocultos en los márgenes o en el fondo de las viñetas, aporta una capa de lectura adicional. A pesar de su estética caricaturesca, Aragonés logra transmitir la escala épica de los poderes de Magnor, creando un contraste fascinante entre la destrucción masiva que el protagonista puede causar accidentalmente y su expresión de constante confusión y bondad. El diseño de