La colección "Doctor Who – El Décimo Doctor: Archivos" representa una de las etapas más prolíficas y creativas de la franquicia en el noveno arte. Esta recopilación integral, que rescata el material publicado originalmente por la editorial estadounidense IDW Publishing antes de que la licencia pasara a manos de Titan Comics, se erige como el testimonio definitivo de la encarnación interpretada por David Tennant en el papel del Señor del Tiempo. Para el lector, estos volúmenes no son solo un complemento a la serie de televisión, sino una expansión necesaria que aprovecha las libertades narrativas y visuales que solo el cómic puede ofrecer.
La obra se sitúa cronológicamente en diversos puntos de la trayectoria del Décimo Doctor, abarcando desde sus viajes iniciales con Martha Jones hasta sus aventuras finales antes de su regeneración. Lo que define a estos "Archivos" es su capacidad para capturar la esencia hiperactiva, carismática y, a menudo, melancólica de esta encarnación. El guion logra replicar con precisión el ritmo de los diálogos de Tennant, su verborrea científica y esos cambios bruscos de humor que transitan entre la maravilla infantil y la severidad de un superviviente de la Guerra del Tiempo.
Uno de los pilares de esta colección es la diversidad de sus arcos argumentales. A diferencia de la estructura episódica de la televisión, los cómics de los "Archivos" se permiten explorar tramas de larga duración que llevan al Doctor a rincones inexplorados del cosmos. Encontramos historias que funcionan como puros ejercicios de ciencia ficción dura, junto a otras que abrazan el terror gótico o la sátira social. Un arco destacado dentro de este compendio es el celebrado "The Forgotten" (El Olvidado), donde el Doctor se encuentra atrapado en un museo dedicado a su propia vida, perdiendo el acceso a su TARDIS y a sus recuerdos. Esta historia sirve como un homenaje a toda la mitología de la serie, obligando al protagonista a reconectar con sus encarnaciones pasadas para recuperar su identidad.
En cuanto a los acompañantes, los "Archivos" ofrecen un valor añadido fundamental. Además de ver a figuras conocidas como Martha Jones o Donna Noble, la colección introduce personajes exclusivos del medio impreso que enriquecen el ecosistema del Doctor. Destaca especialmente la figura de Majenta Pryce, una sofisticada estafadora del siglo LI con un pasado misterioso que establece una dinámica de "extraña pareja" con el Doctor, aportando un cinismo y una elegancia que contrastan con el idealismo del Señor del Tiempo. Estas interacciones permiten ver facetas del Décimo Doctor que rara vez se exploraron en pantalla, mostrando su capacidad para lidiar con aliados que no siempre comparten su brújula moral.
Visualmente, la obra es un crisol de estilos. Al tratarse de una recopilación de varios años de publicación, el lector es testigo de la interpretación de diversos artistas. Algunos optan por un realismo fotográfico que busca la fidelidad absoluta al rostro de los actores, mientras que otros se decantan por un estilo más dinámico y expresionista que potencia la acción y el diseño de criaturas alienígenas. Esta variedad artística permite que cada arco tenga una atmósfera única: desde la oscuridad opresiva de naves espaciales abandonadas hasta la explosión de color de mercados intergalácticos.
El trabajo de guionistas como Tony Lee o Gary Russell demuestra un conocimiento profundo del "Whoniverse". Los autores no se limitan a repetir fórmulas, sino que expanden la cosmología de la serie, recuperando enemigos clásicos bajo nuevas luces y creando amenazas originales que desafían la lógica temporal. La narrativa aprovecha la ausencia de restricciones presupuestarias para mostrar batallas espaciales de escala épica y paisajes alienígenas imposibles que habrían sido inalcanzables para la producción televisiva de la época.
En conclusión, "Doctor Who – El Décimo Doctor: Archivos" es una pieza de arqueología comiquera esencial. No solo preserva una era dorada de la serie, sino que la dignifica a través de historias que respetan el canon mientras empujan sus límites. Es una lectura obligatoria para quienes deseen profundizar en la psicología de un Doctor que, a pesar de su apariencia juvenil, carga con el peso de siglos de historia, y que aquí encuentra el espacio perfecto para seguir corriendo a través del tiempo y el espacio.