Thundercats – Revancha de Hammerhand

Thundercats: La revancha de Hammerhand (originalmente *ThunderCats: Hammerhand's Revenge*) es una miniserie de cinco números publicada entre 2003 y 2004 por el sello WildStorm, perteneciente a DC Comics. Escrita por Fiona Avery y dibujada por el artista Carlos D’Anda, esta obra se sitúa cronológicamente varios años después de los eventos narrados en la serie de animación original de los años 80, ofreciendo una visión más madura, cruda y estéticamente modernizada del universo de los Felinos Cósmicos.

La trama nos sitúa en una Tercera Tierra que ha disfrutado de un periodo de relativa paz tras la aparente derrota de las fuerzas del mal. León-O, ahora un líder plenamente consolidado y físicamente más imponente, supervisa la reconstrucción y el bienestar de su pueblo. Sin embargo, esta tranquilidad se ve truncada cuando comienzan a llegar informes sobre la desaparición sistemática de habitantes de diversas aldeas aliadas. Los rumores apuntan a una amenaza que se creía erradicada: los Berserkers, una banda de piratas cibernéticos liderada por el implacable Hammerhand.

Hammerhand, quien en el pasado fue un adversario recurrente pero secundario, regresa en esta historia con una ferocidad renovada y un plan de escala global. No se trata de simples incursiones de saqueo; los Berserkers están secuestrando a cientos de seres para utilizarlos como mano de obra esclava en un proyecto de ingeniería masivo. El objetivo de Hammerhand es construir una fortaleza móvil y una flota de guerra capaces de someter no solo a la Tercera Tierra, sino de desafiar directamente el poder de los ThunderCats en su propio hogar.

El conflicto central de la obra no solo reside en el enfrentamiento físico, sino en el desafío logístico y moral que supone para León-O. El portador de la Espada del Augurio debe enfrentarse a la realidad de que su vigilancia no fue suficiente para detectar el resurgimiento de este antiguo enemigo. La narrativa se aleja del tono episódico de la televisión para adentrarse en una estructura de asedio y resistencia. Los ThunderCats —incluyendo a Pantro, Cheetara y Tigro— deben desplegar sus habilidades tácticas para infiltrarse en el territorio controlado por los Berserkers, descubriendo que la tecnología de sus enemigos ha evolucionado de manera alarmante, integrando mejoras cibernéticas que los hacen más peligrosos que nunca.

Visualmente, el cómic destaca por el trabajo de Carlos D’Anda, quien redefine el diseño de los personajes manteniendo su esencia icónica pero añadiendo un nivel de detalle y textura propio del cómic de principios de los 2000. Los Berserkers, en particular, reciben un tratamiento visual que enfatiza su naturaleza híbrida entre lo orgánico y lo mecánico, convirtiéndolos en figuras verdaderamente amenazantes. La acción es dinámica y aprovecha la libertad del medio impreso para mostrar batallas de una escala que la animación original no podía permitirse.

La obra explora temas como la responsabilidad del liderazgo, las consecuencias de la complacencia en tiempos de paz y la persistencia del mal cuando no se corta de raíz. Hammerhand se presenta aquí no como un villano de caricatura, sino como un estratega brutal impulsado por un deseo de venganza personal contra León-O y un hambre de dominio absoluto. La tensión aumenta a medida que los ThunderCats descubren la verdadera magnitud de la maquinaria de guerra que se está construyendo, lo que los obliga a actuar con una urgencia desesperada antes de que el equilibrio de poder en la Tercera Tierra cambie de forma irreversible.

En resumen, *Thundercats: La revancha de Hammerhand* es una pieza fundamental para los seguidores de la franquicia que buscan una expansión seria y bien ejecutada del canon. Es una historia de rescate, estrategia militar y confrontación directa que pone a prueba la voluntad de los héroes frente a un enemigo que ha aprendido de sus derrotas pasadas y que no se detendrá ante nada para reclamar su lugar como el nuevo soberano de la Tercera Tierra.

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