Wynonna Earp: Leyendas (originalmente publicada como *Wynonna Earp: Legends*) representa un hito fundamental dentro de la cronología moderna de la franquicia creada por Beau Smith. Esta miniserie, compuesta por dos números, no es simplemente una entrega más del género *weird western*; es una colaboración creativa excepcional que une al creador original del cómic, Beau Smith, con Melanie Scrofano, la actriz que dio vida al personaje en la adaptación televisiva. Esta sinergia permite que el cómic capture de manera precisa la voz irreverente y audaz que definió a la protagonista en la pantalla, integrándola perfectamente en la continuidad de las viñetas de IDW Publishing.
La trama de Leyendas se aleja temporalmente de los confines habituales de Purgatory para trasladar la acción a las luces de neón y las sombras de Las Vegas. La narrativa se centra en una misión compartida entre Wynonna Earp, la heredera del legendario revólver "Peacemaker", y Doc Holliday, el pistolero inmortal cuya historia está intrínsecamente ligada a la familia Earp. El motor de la historia es el pasado de Holliday, un pasado que, dada su longevidad sobrenatural, está plagado de deudas pendientes, antiguos amores y enemigos que se niegan a permanecer enterrados.
El conflicto principal se desencadena cuando un antiguo amor de Doc Holliday reaparece en circunstancias misteriosas, arrastrando consigo una amenaza que trasciende lo puramente humano. Wynonna, actuando tanto como protectora como aliada reticente, debe navegar por un submundo de vicio y magia oscura donde las reglas de la Oficina de Marshals de los Estados Unidos tienen poco peso. La historia explora la dinámica de "compañeros de armas" entre ambos personajes, profundizando en la lealtad y el respeto mutuo que subyace bajo sus constantes intercambios de sarcasmo.
Desde una perspectiva técnica, el guion de Smith y Scrofano destaca por su ritmo cinematográfico. La estructura de la obra equilibra secuencias de acción visceral —donde el uso del Peacemaker contra entidades demoníacas es el centro visual— con momentos de introspección sobre la carga que supone ser una "leyenda" en el mundo moderno. No se trata solo de cazar "Revenants" (renacidos), sino de lidiar con las ramificaciones éticas y personales de una maldición familiar que obliga a Wynonna a ser la verdugo de aquellos que el destino ha devuelto a la vida.
El apartado artístico, encabezado por Chris Evenhuis, complementa la narrativa con un estilo limpio y expresivo. Evenhuis logra capturar las semejanzas físicas de los actores de la serie sin caer en el fotorrealismo rígido, permitiendo que la expresividad facial potencie el humor y la tensión del guion. El diseño de los antagonistas y de los entornos de Las Vegas aporta una atmósfera de "noir sobrenatural" que diferencia a esta miniserie de otros arcos argumentales más rurales de la saga.
Wynonna Earp: Leyendas funciona como una pieza esencial para entender la evolución de la relación entre Wynonna y Doc. Sin revelar giros argumentales, la obra aborda temas de redención y la imposibilidad de escapar de los pecados del pasado. Es una exploración de cómo los mitos del Viejo Oeste se transforman y sobreviven en la contemporaneidad, enfrentándose a horrores que no pueden ser explicados por la lógica convencional. Para el lector, esta obra ofrece una visión expandida del lore de los Earp, manteniendo la esencia de acción trepidante y diálogos afilados que han convertido a la franquicia en un título de culto dentro del cómic independiente norteamericano. En definitiva, es un ejercicio de mitología moderna que consolida a Wynonna no solo como una cazadora de monstruos, sino como un icono de resistencia frente a lo inevitable.