Elya – Las Brumas de Asceltis

Las Brumas de Asceltis (originalmente *Les Brumes d'Asceltis*) es una de las obras más representativas de la fantasía heroica franco-belga contemporánea, nacida de la colaboración entre los guionistas Nicolas Jarry y Jean-Luc Istin, y con el arte detallista de dibujantes como Stéphane Bileau. Publicada bajo el sello de la editorial Soleil, esta saga se inscribe en la tradición del "BD" (bande dessinée) de alta fantasía, donde la construcción de mundos, la mitología propia y los conflictos raciales forman el núcleo de la narrativa.

La historia nos sitúa en el mundo de Asceltis, un continente vasto y fragmentado donde la geografía y la política están intrínsecamente ligadas a un fenómeno sobrenatural: las Brumas. Estas no son simples formaciones meteorológicas, sino una barrera mística y física que separa las tierras habitadas por las diferentes razas y que, durante siglos, ha mantenido un equilibrio precario. En este escenario, la convivencia entre los Silfos (seres de naturaleza élfica, guardianes de la magia y la tradición), los humanos, los enanos y otras criaturas se rige por tratados antiguos y un respeto temeroso hacia lo que acecha más allá de lo conocido.

La protagonista absoluta es Elya, una joven cuyo origen y destino actúan como el catalizador de los cambios que están por sacudir los cimientos de Asceltis. Elya no es una heroína convencional; su naturaleza híbrida y su conexión con fuerzas que muchos consideran extintas la convierten en una figura de esperanza para unos y en una amenaza herética para otros. A través de sus ojos, el lector descubre que el mundo está cambiando: las Brumas, que antes servían de protección, están retrocediendo o alterándose, permitiendo que antiguos horrores y ambiciones largamente enterradas vuelvan a la superficie.

El conflicto central de la obra se dispara cuando el equilibrio milenario se rompe. Una fuerza oscura, vinculada a los "Dioses Ogros" y a entidades que preceden a la civilización actual, comienza a extender su influencia. Esto obliga a las diferentes facciones de Asceltis a replantearse sus alianzas. La trama profundiza en la política interna de los Silfos, una raza orgullosa y en decadencia que se ve obligada a interactuar con los reinos humanos, cuya expansión y sed de poder a menudo chocan con la preservación de la magia ancestral.

Narrativamente, el cómic destaca por su capacidad para manejar múltiples hilos conductores. Mientras seguimos el viaje iniciático de Elya, la obra nos presenta un tapiz de personajes secundarios —guerreros, magos y monarcas— que aportan capas de complejidad a la historia. No se trata solo de una lucha entre el bien y el mal, sino de un análisis sobre la supervivencia de las culturas, el miedo al cambio y las consecuencias de olvidar la historia propia.

Visualmente, *Las Brumas de Asceltis* es un despliegue de diseño de producción. El arte de Bileau se caracteriza por un detallismo minucioso en la arquitectura de las ciudades silfas, la frondosidad de los bosques y el diseño de las criaturas. El uso del color es fundamental para transmitir la atmósfera opresiva y mágica de las Brumas, utilizando paletas que transitan entre los tonos etéreos y los oscuros matices de la guerra.

El guion de Jarry e Istin evita los tropos más desgastados del género al dotar a Asceltis de una cosmogonía rica y coherente. La magia no es un recurso gratuito, sino una fuerza ligada a la sangre y al sacrificio, con reglas que dictan el destino de los personajes. Elya, como eje de la profecía, debe navegar por un mundo donde la lealtad es un lujo y donde el pasado reclama su lugar con violencia.

En resumen, *Elya – Las Brumas de Asceltis* es una epopeya que combina la intriga política con la aventura épica. Es una obra indispensable para los amantes de la fantasía que buscan una construcción de mundo sólida y una narrativa que, sin renunciar a la acción, prioriza la profundidad de su mitología y el desarrollo de una protagonista marcada por un destino ineludible. La serie logra capturar la esencia de la fantasía europea: majestuosa, melancólica y visualmente deslumbrante.

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