Scion

*Scion*, publicada por la desaparecida editorial CrossGen a partir del año 2000, representa uno de los ejercicios de construcción de mundos más fascinantes del cómic estadounidense de principios de siglo. Escrita por Ron Marz y visualmente definida por el arte detallado de Jim Cheung, la serie se aleja de los tropos habituales de los superhéroes para sumergirse en una épica de "fantasía tecnológica" que redefine el concepto de la lucha dinástica y el destino heroico.

La historia se desarrolla en el mundo de Avalon, un planeta donde la estética medieval y la tecnología de vanguardia coexisten de manera orgánica. En Avalon, la magia no existe en el sentido tradicional; en su lugar, la sociedad ha alcanzado un nivel de maestría en la ingeniería genética que permite la creación de criaturas fantásticas, armas inteligentes y una estructura social rígidamente estratificada. El planeta está dividido principalmente entre dos grandes potencias: la Dinastía Heron (la Garza), que gobierna con un sentido de honor y tradición caballeresca, y la Dinastía Raven (el Cuervo), una potencia expansionista, agresiva y tecnológicamente despiadada liderada por el imponente Rey Bron.

El protagonista de la obra es Ethan, el hijo menor de la familia real Heron. A diferencia de sus hermanos mayores, guerreros natos y herederos del deber militar, Ethan es un joven despreocupado, más interesado en disfrutar de su posición que en las responsabilidades de la corona o las tensiones políticas que amenazan la frágil tregua entre las dos naciones. Sin embargo, su vida cambia drásticamente durante un torneo ritual destinado a mantener la paz diplomática. En medio de un duelo contra el príncipe de los Raven, Ethan es marcado por un misterioso individuo conocido como el Mentor, quien le otorga un "Sigil": una marca de poder en la palma de su mano que le confiere habilidades sobrehumanas y el control sobre energías desconocidas.

Este evento no solo altera la fisiología de Ethan, sino que rompe el equilibrio geopolítico de Avalon. El Sigil es visto como una anomalía y una amenaza por ambas dinastías. Ethan, transformado de un príncipe ocioso en un fugitivo y, eventualmente, en un símbolo de resistencia, se ve obligado a abandonar su hogar. Su viaje lo lleva a descubrir las verdades ocultas tras la creación de su mundo y la verdadera naturaleza de las "razas menores", seres creados genéticamente para servir a la élite humana, quienes ven en Ethan y su nueva marca una esperanza de liberación.

Uno de los pilares fundamentales de *Scion* es su apartado visual. Jim Cheung utiliza un estilo limpio y dinámico que captura a la perfección la dualidad del entorno: castillos que funcionan como centros de mando de alta tecnología, armaduras que son interfaces biológicas y dragones que son, en realidad, bioingeniería avanzada. La narrativa de Ron Marz complementa este despliegue visual con un ritmo de aventura clásica, pero imbuida de una profundidad política que explora temas como el derecho de nacimiento, la responsabilidad del poder y el costo ético del progreso tecnológico.

A medida que la trama avanza, *Scion* se expande más allá de la simple guerra entre dos reinos. La serie profundiza en la mitología del universo CrossGen (el Sigilverse), sugiriendo que el conflicto en Avalon es solo una pieza de un rompecabezas cósmico mucho mayor. Sin embargo, el cómic nunca pierde su enfoque en el crecimiento personal de Ethan, quien debe decidir si usará su poder para restaurar el viejo orden de su familia o para forjar un nuevo futuro para todos los habitantes de Avalon, independientemente de su linaje.

En resumen, *Scion* es una obra imprescindible para los

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