Sancho Jimeno

Sancho Jimeno, obra del autor José Manuel Cano de Alarcón (conocido artísticamente como Cano), representa uno de los ejercicios de reconstrucción histórica más rigurosos y visualmente impactantes del cómic español contemporáneo. Publicado originalmente con el respaldo de instituciones culturales de Segovia, este álbum no es solo una biografía ilustrada, sino una inmersión profunda en la Castilla del siglo XII, un periodo de fronteras difusas, conflictos dinásticos y una lucha constante por la supervivencia frente al avance almorávide.

La narrativa se sitúa cronológicamente en las primeras décadas del siglo XII, bajo el convulso reinado de doña Urraca I de León. El protagonista, Sancho Jimeno, figura histórica y legendaria a partes iguales, ejerce como alcaide de Segovia. El cómic articula su trama en torno a un evento crucial: la defensa de la ciudad y su zona de influencia ante las incursiones de las tropas almorávides lideradas por Sir ibn Abi Bakr. Sin embargo, lejos de caer en el maniqueísmo de las crónicas medievales, Cano construye un relato donde la estrategia militar, la política de frontera y el peso de la responsabilidad civil tienen tanto protagonismo como el choque de aceros.

Desde el punto de vista del guion, la obra destaca por su sobriedad. No busca el espectáculo gratuito, sino la verosimilitud. El lector acompaña a Sancho Jimeno en la gestión de una ciudad que, en aquel entonces, era un puesto avanzado extremadamente vulnerable. La trama explora la soledad del mando y la complejidad de mantener la lealtad de una población heterogénea en tiempos de escasez y asedio. La estructura narrativa respeta los tiempos históricos, permitiendo que la tensión crezca de forma orgánica a medida que las avanzadillas enemigas se aproximan a las murallas segovianas.

El apartado gráfico es, sin duda, el pilar fundamental de esta obra. Cano hace gala de un estilo realista, detallado y meticuloso que recuerda a los grandes maestros de la *bande dessinée* histórica europea. Su dibujo se caracteriza por una línea firme y un sombreado que otorga volumen y textura a los materiales de la época: el frío de la piedra de granito, la aspereza de las lorigas de cuero y metal, y la pesadez de las capas de lana. La documentación arquitectónica es sobresaliente; el autor recrea la Segovia románica, sus iglesias, sus murallas en formación y el primitivo alcázar con una precisión que convierte al entorno en un personaje vivo.

El uso del color en el cómic también merece un análisis experto. Predominan las paletas terrosas, ocres y grises, que transmiten la dureza del clima castellano y la austeridad de la vida militar medieval. Esta elección cromática refuerza la sensación de realismo sucio, alejándose de las representaciones idealizadas o excesivamente coloristas de la Edad Media que suelen verse en otros medios. Las escenas de batalla, aunque presentes, están coreografiadas con un enfoque táctico, mostrando la brutalidad del combate cuerpo a cuerpo sin perder la claridad narrativa.

Otro aspecto relevante es la caracterización de los personajes. Sancho Jimeno es retratado como un hombre de su tiempo: austero, pragmático y dotado de una ética de hierro vinculada al honor y al deber. Los personajes secundarios, desde los caballeros villanos hasta los clérigos y campesinos, sirven para ilustrar el complejo tejido social de la Extremadura castellana (las tierras "más allá del Duero"). El cómic logra transmitir la sensación de que el destino de Segovia no depende solo de un héroe, sino de la cohesión de una comunidad frente a una amenaza existencial.

En conclusión, Sancho Jimeno es una pieza imprescindible para los amantes del cómic histórico que buscan rigor y calidad artística. Cano evita los anacronismos y las florituras innecesarias para entregar una obra que funciona como una ventana directa al pasado. Es un testimonio gráfico de la resistencia de una ciudad y de la forja de una identidad en la frontera, consolidándose como un referente del género dentro de la historieta española por su capacidad para equilibrar la épica con la precisión documental.

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