*The Dandy* no es simplemente una publicación; es una de las piedras angulares de la cultura popular británica y un referente absoluto en la historia del noveno arte a nivel mundial. Publicado por la editorial escocesa DC Thomson, su primer número vio la luz el 4 de diciembre de 1937, marcando el inicio de una era que transformaría el concepto de las revistas de historietas de humor para niños y jóvenes. Durante décadas, se mantuvo como el cómic de mayor longevidad en el Reino Unido, solo superado posteriormente por su publicación hermana, *The Beano*.
La estructura de *The Dandy* se define por su formato de antología. A diferencia de los cómics estadounidenses de superhéroes que suelen centrarse en una única narrativa extendida, *The Dandy* presentaba una colección de tiras cómicas cortas, autoconclusivas y cargadas de un humor físico, visual y, en ocasiones, subversivo. Este formato permitía una rotación constante de personajes, aunque algunos se convirtieron en iconos inamovibles que definieron la identidad de la revista durante más de setenta años.
El personaje más emblemático, y el rostro indiscutible de la publicación, es Desperate Dan. Creado por el legendario artista Dudley D. Watkins, Dan es un vaquero de una fuerza sobrehumana que reside en la ciudad ficticia de Cactusville. Sin embargo, el atractivo de Dan no reside en el heroísmo convencional, sino en la exageración cómica de su rudeza: se afeita con un soplete, su mandíbula es un bloque de granito y su dieta consiste casi exclusivamente en "cow pies" (pasteles de carne de vaca que incluyen los cuernos sobresaliendo de la masa). A través de Dan, el cómic exploraba el concepto del "tall tale" o relato hiperbólico, adaptado al gusto del público infantil británico.
Otro pilar fundamental en los inicios fue Korky the Cat, quien ocupó la portada desde el primer número hasta 1984. Korky representaba el estilo de humor de animales antropomórficos, con historias centradas en sus travesuras para conseguir comida o burlar a sus adversarios. Con el paso de los años, la revista incorporó a otros personajes memorables como Bananaman —un escolar llamado Eric que adquiere los poderes de un superhéroe al comer un plátano—, Beryl the Peril —una niña traviesa que desafiaba constantemente la autoridad— y Cuddles and Dimples, dos bebés cuyas travesuras causaban el caos absoluto.
Desde el punto de vista técnico y artístico, *The Dandy* fue pionero en el uso de un estilo de dibujo dinámico y expresivo que priorizaba la claridad de la acción y la eficacia del gag. Los artistas de DC Thomson desarrollaron una estética propia, caracterizada por líneas cinéticas exageradas y una narrativa visual que permitía seguir la historia incluso sin leer los globos de texto. A medida que la tecnología de impresión evolucionó, el cómic pasó del blanco y negro y el bitono a un color vibrante que acentuaba el tono festivo y anárquico de sus páginas.
Históricamente, *The Dandy* es un testimonio de la evolución social del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, la revista continuó publicándose a pesar del racionamiento de papel, sirviendo como un elemento de evasión y moral para la población. En las décadas posteriores, supo adaptarse a los cambios en los gustos juveniles, integrando elementos de la cultura pop, la televisión y los videojuegos en sus guiones, aunque siempre manteniendo ese núcleo de humor slapstick que era su firma personal.
El cierre de su edición impresa en 2012, coincidiendo con su 75.º aniversario, marcó el fin de una época para la industria editorial. Aunque intentó una transición al formato digital, el legado de *The Dandy* reside en su vasta biblioteca de personajes y en su influencia sobre generaciones de caricaturistas y guionistas. Es, en esencia, un catálogo del ingenio británico, una obra que demuestra cómo la simplicidad de una tira cómica puede alcanzar la categoría de patrimonio cultural mediante la constancia, la creatividad y una comprensión profunda del humor universal.