*Encuentros Cercanos*, publicada en 2017 por Ediciones La Cúpula, es la primera novela gráfica de larga duración de la autora Anabel Colazo. Esta obra se sitúa en una intersección precisa entre el costumbrismo rural español y la fascinación por la ufología, consolidando a Colazo como una de las voces más personales del cómic independiente contemporáneo en España. La narrativa no busca emular las grandes epopeyas de ciencia ficción de Hollywood, sino que se sumerge en la psicología de la creencia y la necesidad humana de encontrar sentido en lo inexplicable.
La trama sigue a Daniel, un joven cuya vida está marcada por una obsesión persistente: los fenómenos paranormales y, específicamente, los avistamientos de OVNIs. Esta fijación no es meramente académica; es el motor que lo impulsa a abandonar su entorno habitual para mudarse a un pequeño pueblo de la España profunda, una zona conocida en los círculos de entusiastas por ser un "punto caliente" de actividad inexplicable. Daniel no llega al pueblo como un escéptico que busca desmentir mitos, sino como alguien que necesita desesperadamente confirmar que hay algo más allá de la realidad cotidiana y monótona.
El escenario rural juega un papel fundamental en la obra. El pueblo se presenta como un espacio donde el tiempo parece haberse detenido, un entorno de silencios y rutinas que contrasta con la agitación interna del protagonista. A medida que Daniel se instala, la historia introduce a una serie de personajes locales que oscilan entre la indiferencia, la sospecha y la complicidad silenciosa. La interacción de Daniel con estos vecinos permite a la autora explorar cómo los mitos modernos —como los platillos volantes o los hombres de negro— se integran en el folclore local y cómo la soledad puede alimentar la paranoia o la esperanza.
Desde una perspectiva técnica, el guion de Colazo destaca por su ritmo pausado y su capacidad para construir una atmósfera de extrañeza sin recurrir a efectismos. La narrativa se apoya en la cotidianidad: las caminatas por el campo, las visitas a la biblioteca local y las conversaciones en el bar. Sin embargo, bajo esta superficie de normalidad, subyace una tensión constante. El lector acompaña a Daniel en su búsqueda de pruebas, compartiendo su incertidumbre sobre si lo que está presenciando es una manifestación de lo desconocido o simplemente el resultado de una mente que proyecta sus deseos sobre un paisaje vacío.
El apartado visual es, quizás, el elemento más distintivo de *Encuentros Cercanos*. Anabel Colazo emplea un estilo de línea clara, limpia y sintética, que dota a la obra de una legibilidad excepcional. No obstante, es el uso del color lo que define la identidad del cómic. La autora utiliza una paleta limitada y muy específica, dominada por tonos azules, violetas y rosados neón. Esta elección cromática no solo evoca la estética de la ciencia ficción de los años 80 y 90, sino que también sirve para teñir la realidad del pueblo con un aura sobrenatural. El color actúa como un filtro que transforma lo ordinario en algo potencialmente alienígena, reforzando la subjetividad del protagonista.
Temáticamente, la obra aborda la alienación social y la búsqueda de identidad a través de la obsesión. Daniel es un "alienígena" en su propio entorno, un individuo que no encaja y que busca en las estrellas una respuesta que no encuentra en la tierra. *Encuentros Cercanos* no ofrece respuestas fáciles ni se decanta por una resolución convencional de género. En su lugar, invita a una reflexión sobre la naturaleza de la verdad y la importancia de los relatos que construimos para sobrevivir a la soledad. Es una pieza esencial para entender el nuevo cómic español, donde el género fantástico se utiliza como una herramienta de disección social y emocional.