Publicada originalmente en las páginas de la revista *Nippur Magnum* de Editorial Columba a partir de 1993, América Mágica representa una de las cumbres narrativas de la etapa final de la mítica editorial argentina. Con guiones de Ricardo Ferrari y dibujos de Carlos Pedrazzini, la obra se aleja del rigor histórico documental para sumergirse en una reinterpretación mística y oscura de la conquista de América, donde el choque de civilizaciones no solo se produce en el campo de batalla, sino en el terreno de lo sobrenatural.
La premisa nos sitúa en el siglo XVI, en pleno proceso de expansión del Imperio Español por el "Nuevo Mundo". Sin embargo, el enfoque de Ferrari evita el maniqueísmo simplista. La historia sigue a un grupo de expedicionarios españoles que, impulsados por la ambición, la fe o la simple necesidad de supervivencia, se internan en territorios donde las leyes de la lógica europea dejan de funcionar. En este escenario, la selva no es solo un obstáculo geográfico, sino una entidad viva y consciente que protege sus secretos mediante fuerzas que los conquistadores no alcanzan a comprender.
El guion de Ricardo Ferrari destaca por su profundidad filosófica y su capacidad para retratar la psicología del hombre enfrentado a lo desconocido. A través de una narrativa densa y reflexiva, el autor explora la alienación del soldado que, lejos de su patria, comienza a dudar de sus propias creencias ante la manifestación de deidades ancestrales y fenómenos inexplicables. La "magia" a la que alude el título no es un recurso fantástico ligero, sino una fuerza telúrica, a menudo aterradora, que emana de la tierra misma y de las culturas que la habitan.
En el apartado visual, Carlos Pedrazzini realiza un trabajo excepcional que define la atmósfera de la serie. Su estilo, caracterizado por un realismo detallado y un uso magistral de las sombras, es fundamental para transmitir la opresión de la jungla y el misticismo de los rituales indígenas. Pedrazzini logra un equilibrio perfecto entre la precisión histórica —visible en el diseño de armaduras, armas y vestimentas de la época— y la libertad creativa necesaria para representar lo fantástico. Sus composiciones de página suelen ser dinámicas, capturando tanto la brutalidad de los enfrentamientos físicos como la quietud inquietante de los momentos contemplativos.
Uno de los puntos más fuertes de *América Mágica* es el tratamiento de sus personajes. Los protagonistas no son héroes impecables, sino hombres atormentados, codiciosos y, en última instancia, profundamente humanos. El conflicto central no reside únicamente en la lucha contra el "otro" (el indígena, el chamán, el dios local), sino en la lucha interna de los españoles al ver cómo su mundo racional y cristiano se desmorona ante una realidad mucho más antigua y poderosa. La obra plantea una pregunta constante: ¿quién es realmente el invasor en una tierra donde los dioses aún caminan entre los hombres?
La serie también destaca por su respeto hacia la mitología precolombina, integrando elementos de diversas culturas americanas sin caer en el exotismo superficial. Ferrari utiliza el mito como una herramienta narrativa para cuestionar la noción de "civilización" y para mostrar que, en el corazón de América, la historia se escribe con sangre y con magia.
En resumen, *América Mágica* es una pieza fundamental del cómic argentino de los años 90. Es una obra que combina la aventura épica con el horror metafísico y el drama histórico. La colaboración entre Ferrari y Pedrazzini dio como resultado un relato atmosférico y visualmente impactante que invita al lector a redescubrir el continente americano no como un mapa a conquistar, sino como un misterio insondable que devora a quienes intentan profanarlo. Es, en definitiva, una crónica de la derrota del racionalismo frente a lo sagrado.