La llegada de la edición de 2011 a Ecuador de "Kalimán: El Triángulo de la Muerte" representó un hito para los coleccionistas y seguidores del "Hombre Increíble" en Sudamérica. Esta serie, que rescata una de las epopeyas más aclamadas de la historieta mexicana original, se presenta como una obra integral que captura la esencia del héroe místico en un entorno de espionaje internacional, artes marciales y suspenso detectivesco. La trama se aleja de los elementos puramente sobrenaturales de otras sagas para adentrarse en un thriller de acción trepidante ambientado en los exóticos y peligrosos escenarios del Lejano Oriente.
La historia comienza con Kalimán y su joven discípulo, Solín, viajando hacia Hong Kong. Lo que inicialmente parece un viaje de rutina se transforma rápidamente en una red de intrigas cuando el protagonista se ve involucrado en la lucha contra una organización criminal de alcance global conocida como "El Triángulo de la Muerte". Esta entidad no es un grupo de delincuentes comunes; se trata de una sociedad secreta con una estructura jerárquica rígida, recursos tecnológicos avanzados para la época y una red de espías infiltrados en las más altas esferas del poder político y económico.
El conflicto central de la obra gira en torno a los planes de esta organización para desestabilizar el orden mundial mediante el uso de armas secretas y el control de rutas estratégicas. Kalimán, fiel a su filosofía de que "el que domina la mente, lo domina todo", debe enfrentarse no solo a la fuerza bruta de los sicarios y expertos en artes marciales del Triángulo, sino también a una serie de trampas psicológicas y juegos de ingenio diseñados para quebrar su voluntad. La narrativa destaca por su ritmo cinematográfico, heredado de su origen en las radionovelas, donde cada capítulo cierra con un momento de alta tensión que obliga al lector a buscar la continuación inmediata.
En cuanto a los personajes, esta serie profundiza en la relación mentor-alumno. Solín no es un simple espectador; su evolución es palpable mientras intenta aplicar las enseñanzas de su maestro en situaciones de vida o muerte. Por su parte, Kalimán se muestra en la plenitud de sus facultades físicas y mentales. El lector puede apreciar el uso de técnicas como la hipnosis, el "Actus Mortis" (la muerte fingida) y su extraordinaria capacidad de deducción, herramientas que utiliza para desmantelar la organización desde adentro, siempre bajo su estricto código de no utilizar armas de fuego y respetar la vida humana.
El apartado visual de esta edición ecuatoriana mantiene el estilo clásico que definió a la historieta durante décadas. El dibujo se caracteriza por un uso dramático de las sombras y una composición de viñetas que enfatiza la acción y el exotismo de los paisajes asiáticos, desde los muelles neblinosos de Hong Kong hasta los lujosos palacios y las bases secretas tecnológicas. La estética de los villanos, a menudo ocultos tras máscaras o identidades falsas, refuerza la atmósfera de misterio y peligro constante que impregna toda la obra.
"El Triángulo de la Muerte" es considerada por los expertos como una de las sagas más equilibradas de la franquicia. Logra amalgamar el misticismo oriental con el género de aventuras clásicas, evitando caer en clichés excesivos y manteniendo una tensión narrativa que no decae en ninguno de sus números. Para el lector contemporáneo, esta colección completa de 2011 es una oportunidad de estudiar un fenómeno cultural que definió el noveno arte en español, ofreciendo