Pantheon: La verdadera historia de los dioses egipcios, escrita e ilustrada por el autor británico Hamish Steele, es una de las obras más refrescantes y audaces dentro de la narrativa gráfica contemporánea que busca reinterpretar la mitología antigua. Publicada originalmente por Nobrow Press, esta novela gráfica se aleja de la solemnidad académica y de las representaciones edulcoradas de Hollywood para sumergirse de lleno en el caos, la violencia, el humor absurdo y la profunda extrañeza que caracteriza a los mitos originales del Antiguo Egipto.
La premisa de la obra es ambiciosa pero directa: narrar el ciclo completo de la creación y la lucha por el poder divino, centrándose especialmente en el mito de Osiris. La historia comienza con el surgimiento de Ra, el dios sol, a partir del caos primigenio, y establece rápidamente las reglas de este universo. A diferencia de otras adaptaciones, Steele no intenta racionalizar los aspectos más bizarros de la mitología; al contrario, los abraza y los convierte en el motor de la narrativa.
El núcleo del conflicto se centra en la dinámica familiar de la Enéada. Conocemos a Osiris, el rey civilizador y benevolente; a su esposa y hermana Isis, la astuta maga; y a su hermano Set, el dios del desierto, el caos y la guerra. La envidia de Set hacia el trono de Osiris desencadena una serie de eventos que definen la cosmogonía egipcia: el asesinato, la desmembración y la posterior búsqueda de justicia. Sin embargo, Steele presenta estos eventos no como una tragedia épica convencional, sino como una comedia de enredos divina donde los dioses son retratados con personalidades marcadamente humanas, caprichosas y, a menudo, profundamente disfuncionales.
A medida que la trama avanza, el foco se desplaza hacia Horus, el hijo de Isis y Osiris, quien debe reclamar su herencia legítima. La lucha entre Horus y Set ocupa una parte sustancial del cómic, reflejando las interminables batallas legales y físicas descritas en los textos antiguos, como el famoso "Contendiente de Horus y Set". Aquí es donde el talento de Steele para el diálogo brilla, transformando disputas teológicas complejas en intercambios rápidos, sarcásticos y modernos que hacen que los personajes resulten sorprendentemente cercanos al lector actual.
Visualmente, *Pantheon* opta por un estilo que podría describirse como "indie-cartoon". El dibujo es de líneas limpias y formas simplificadas, lo que permite una lectura ágil y facilita la expresión de emociones extremas. La paleta de colores es vibrante y audaz, utilizando tonos saturados que refuerzan la naturaleza fantástica del relato. Este contraste entre un estilo visual aparentemente infantil o ligero y un contenido que incluye mutilaciones, fluidos corporales y dilemas morales complejos es una de las mayores fortalezas de la obra. Steele utiliza la estética para suavizar la crudeza de los mitos originales sin quitarles su impacto o su significado simbólico.
El autor demuestra un conocimiento profundo de las fuentes primarias. Aunque el tono es irreverente, la estructura de la historia respeta fielmente la cronología y los hitos de la mitología egipcia. El cómic funciona tanto para el lector neófito que busca una introducción entretenida al panteón egipcio, como para el conocedor que apreciará las referencias oscuras y la forma en que Steele resuelve visualmente conceptos abstractos como el Duat (el inframundo) o el pesaje del corazón.
En resumen, *Pantheon* es una exploración fascinante sobre el poder, la familia y la identidad. No es solo una parodia de la mitología, sino una celebración de la misma que reconoce que los dioses antiguos eran tan caóticos y contradictorios como la humanidad que los creó. Es una obra esencial para entender cómo la narrativa gráfica puede revitalizar leyendas milenarias, devolviéndoles su capacidad de sorprender, incomodar y divertir a partes iguales, todo bajo una mirada crítica y profundamente original. Steele logra que el lector se interese no solo por quién ganará la batalla por el trono, sino por la humanidad que reside detrás de las máscaras de halcón, chacal y leona.