Vengeance of Vampirella Vol. 1 representa uno de los hitos más significativos en la cronología de la hija de Drakulon, marcando el inicio de una era que redefiniría al personaje para la audiencia moderna de los años 90. Publicada originalmente por Harris Comics tras adquirir los derechos de la desaparecida Warren Publishing, esta serie no solo rescató a Vampirella del olvido editorial, sino que la posicionó como un icono del género de terror y acción dentro de la corriente conocida como el fenómeno de las "Bad Girls" del cómic estadounidense.
La premisa de este primer volumen se sitúa tras un periodo de ausencia del personaje en el plano terrenal. La narrativa, orquestada principalmente por el guionista Tom Sniegoski, arranca con el retorno de Vampirella a un mundo que ha cambiado y que parece estar más sumido en las sombras que nunca. El eje central de la trama gira en torno a la resurrección y la búsqueda de propósito de la protagonista, quien debe enfrentarse a las consecuencias de su pasado mientras intenta proteger a la humanidad de fuerzas que escapan a la comprensión mortal.
El conflicto principal se desencadena con la introducción de una de sus antagonistas más formidables y persistentes: Nyx. Como hija del Caos, Nyx personifica una amenaza existencial que busca erradicar a Vampirella no solo por una cuestión de poder, sino por una profunda rivalidad metafísica. Nyx cree que, al destruir a la elegida de Lilith, podrá consolidar su propio dominio y complacer a las entidades oscuras que representa. Esta dinámica eleva el cómic por encima de un simple relato de "monstruo contra monstruo", convirtiéndolo en una lucha por el equilibrio entre el orden y el caos absoluto.
A lo largo de este volumen, el lector asiste a una evolución en la caracterización de Vampirella. Aunque mantiene sus rasgos esenciales —su origen extraterrestre, su sed de sangre controlada y su vestimenta icónica—, Sniegoski le otorga una vulnerabilidad y una determinación renovadas. La protagonista ya no es solo una investigadora de lo oculto o una guerrera solitaria; es una figura trágica que lucha contra su propia naturaleza depredadora mientras es cazada por fuerzas infernales. La narrativa integra elementos de horror gótico con una sensibilidad de acción cinematográfica, propia de la década en la que fue concebida.
En el apartado visual, el trabajo de artistas como Buzz (Aldrin Casshe) es fundamental para entender el impacto de este volumen. El dibujo se caracteriza por un trazo detallado, composiciones dinámicas y una representación de la anatomía que enfatiza la fuerza y la sensualidad, elementos que se convirtieron en el estándar de la industria en aquel momento. La atmósfera es densa, cargada de sombras y escenarios macabros que refuerzan el tono de urgencia y peligro constante que impregna cada número.
El volumen también explora la mitología expandida del universo de Vampirella, revisitando y actualizando conceptos de la etapa clásica de Warren pero adaptándolos a una narrativa serializada más cohesionada. La relación de la protagonista con el linaje de los Van Helsing y su conexión con el infierno se exploran con una profundidad que sienta las bases para las décadas de historias que vendrían después.
En resumen, *Vengeance of Vampirella Vol. 1* es una obra fundamental para cualquier estudioso del medio o seguidor del personaje. Es el punto de partida de la "era Harris", donde la violencia estilizada, el horror sobrenatural y el drama personal se fusionan para transformar a una reliquia de las revistas de antología de los años 70 en una heroína contemporánea capaz de sostener su propia mitología compleja y oscura. Este tomo no solo ofrece una historia de venganza y redención, sino que funciona como el manifiesto estético y narrativo que permitió a Vampirella sobrevivir y prosperar en el mercado moderno del cómic.