RanXerox no es solo una obra fundamental del cómic europeo de finales de los años 70 y principios de los 80; es un artefacto cultural que encapsula el nihilismo, la violencia y la estética decadente de una época de cambio. Creado originalmente por el guionista Stefano Tamburini y elevado a la categoría de icono visual por el dibujante Tanino Liberatore, este cómic rompió los moldes del noveno arte al fusionar la ciencia ficción distópica con una crudeza visceral que pocos autores se atrevieron a replicar.
La historia se centra en el personaje homónimo, RanXerox, un "tecnohumano" o androide construido de forma rudimentaria a partir de piezas de desguace de una fotocopiadora (de ahí su nombre, que originalmente fue Rank Xerox hasta que problemas legales con la marca obligaron a acortarlo). Físicamente, RanXerox es una mole de músculos sintéticos y circuitos expuestos, una criatura de fuerza bruta incontrolable que carece de brújula moral, pero que está programada —o más bien, obsesionada— con un único propósito: satisfacer los caprichos de Lubna.
Lubna es una adolescente de doce años, cínica, drogadicta y manipuladora, que mantiene una relación de codependencia absoluta con el androide. En este universo, no existe el concepto de heroísmo ni de redención. RanXerox no lucha por la justicia ni por un ideal; lucha porque Lubna necesita su dosis de droga, porque alguien le ha molestado o simplemente porque se cruza en su camino. Esta premisa despoja al cómic de las estructuras tradicionales del género de aventuras, situándolo en un terreno de realismo sucio y ultraviolencia gratuita que define el espíritu del movimiento *underground* italiano de la revista *Frigidaire*.
El escenario donde se desarrollan sus peripecias es una Roma (y ocasionalmente una Nueva York) del futuro que parece un vertedero de hormigón y metal. Es una distopía superpoblada, asfixiante y carente de esperanza, donde la tecnología no ha servido para liberar al hombre, sino para acentuar su degradación. La arquitectura brutalista y los callejones inmundos son el hábitat natural de una fauna humana compuesta por delincuentes, punks y seres marginados.
El aspecto más destacado y lo que convirtió a RanXerox en una obra de culto mundial es el apartado gráfico de Tanino Liberatore. A menudo llamado el "Miguel Ángel del cómic", Liberatore utiliza una técnica de dibujo hiperrealista, apoyada en un uso magistral del color y las texturas (especialmente con el uso de rotuladores y aerógrafo). Su capacidad para representar la anatomía humana y mecánica es asombrosa, dotando a RanXerox de una presencia física que parece traspasar el papel. Cada golpe, cada explosión y cada deformidad física está retratada con una precisión quirúrgica que resulta, a la vez, fascinante y repulsiva.
Narrativamente, el cómic es un torbellino de ritmo frenético. Los guiones de Tamburini son directos, cargados de un humor negro corrosivo y una crítica social implícita hacia el consumismo y la deshumanización urbana. Tras la prematura muerte de Tamburini, el propio Liberatore y otros colaboradores como Alain Chabat continuaron la obra, manteniendo la esencia de un personaje que se define por su incapacidad para sentir empatía, siendo irónicamente el ser más "fiel" en un mundo donde la lealtad humana ha desaparecido.
En resumen, *RanXerox* es una pieza clave del cyberpunk primigenio, anterior incluso a la explosión del género en la literatura de William Gibson. Es una obra que no pide perdón por su contenido explícito y que desafía al lector a mirar directamente a la fealdad de una sociedad en descomposición. Su importancia reside en su audacia visual y en su negativa a seguir las reglas establecidas, consolidándose