Chaco, la novela gráfica escrita por Santiago Kim e ilustrada por Diego Simone, se erige como una de las aproximaciones más viscerales y crudas que el noveno arte ha realizado sobre la Guerra del Chaco (1932-1935), el conflicto bélico más sangriento del siglo XX en suelo sudamericano. Lejos de buscar una reconstrucción histórica enciclopédica o una hagiografía de héroes militares, la obra se sumerge en la dimensión humana, psicológica y sensorial de los soldados atrapados en lo que se conoció como el "Infierno Verde".
La narrativa se sitúa en el corazón del Chaco Boreal, un territorio hostil y árido disputado por Bolivia y Paraguay. Sin embargo, el guion de Kim establece rápidamente que el verdadero enemigo no es solo el soldado que dispara desde la trinchera opuesta, sino el entorno mismo. La trama sigue a un grupo de combatientes cuya identidad se va desdibujando bajo el peso del sol inclemente, la falta de suministros y, por encima de todo, la sed. La búsqueda de agua se convierte en el motor principal de la historia, desplazando los objetivos estratégicos militares a un segundo plano irrelevante frente a la urgencia biológica de la supervivencia.
Desde el punto de vista estructural, 'Chaco' evita las florituras narrativas para centrarse en una progresión lineal pero asfixiante. El lector acompaña a los protagonistas en patrullas que parecen no tener fin, donde el silencio es interrumpido únicamente por el estallido seco de los disparos o el delirio de los hombres que sucumben a la deshidratación. La obra logra transmitir la futilidad de la guerra al contrastar la inmensidad de un territorio indómito con la pequeñez de los hombres que intentan conquistarlo. No hay aquí discursos patrióticos ni grandes gestas; hay barro, polvo, sangre y una desesperación silenciosa que cala en cada página.
El apartado visual de Diego Simone es fundamental para la construcción de esta atmósfera. Con un estilo que bebe del expresionismo y un uso magistral del claroscuro, Simone utiliza trazos sucios y texturas densas que parecen estar impregnadas del mismo polvo del desierto. El dibujo no busca la limpieza estética, sino la transferencia de sensaciones: el lector casi puede sentir el calor abrasador y la sequedad de las gargantas a través de las manchas de tinta y las sombras profundas. El diseño de personajes es igualmente efectivo, mostrando rostros que se van demacrando y miradas que pierden el brillo de la razón conforme avanza el conflicto.
Un aspecto destacable de la obra es su capacidad para manejar el ritmo. 'Chaco' alterna momentos de una calma tensa y desesperante con estallidos de violencia gráfica que sacuden al lector. Esta alternancia refleja la realidad de la guerra de trincheras y de monte, donde la espera es tan letal como el combate mismo. La narrativa visual se apoya en composiciones de página que a menudo enfatizan la soledad de los soldados frente al paisaje, utilizando el espacio en blanco o las sombras masivas para subrayar el aislamiento físico y emocional de los personajes.
Temáticamente, el cómic explora la deshumanización y la pérdida de la inocencia. Los soldados son retratados como piezas de un engranaje que no comprenden del todo, movidos por órdenes que llegan de centros de mando distantes y ajenos a la realidad del frente. La obra cuestiona la naturaleza de la frontera y la propiedad de la tierra, sugiriendo que el Chaco, con su naturaleza implacable, no pertenece a nadie más que a sí mismo.
En conclusión, 'Chaco' es una pieza esencial del cómic histórico contemporáneo. Santiago Kim y Diego Simone han logrado crear una obra que trasciende el género bélico para convertirse en un estudio sobre la resistencia humana y el absurdo de la violencia. Es una lectura densa, atmosférica y profundamente honesta que no ofrece concesiones al lector, obligándolo a mirar de frente las cicatrices de un conflicto que marcó a fuego la identidad de dos naciones. Sin necesidad de recurrir a giros argumentales artificiosos, la obra se sostiene por la fuerza de su ambientación y la crudeza de su planteamiento, consolidándose como un testimonio gráfico imprescindible sobre la condición humana en situaciones límite.