El especial de Halloween de 2009 de *Grimm Fairy Tales*, publicado por Zenescope Entertainment, representa uno de los puntos álgidos en la etapa formativa de esta franquicia. En un momento en que la editorial estaba consolidando su universo expandido, este número único se presentó no solo como un suplemento estacional, sino como una antología de horror que profundiza en la filosofía moralista y oscura que caracteriza a la serie. Como experto en el medio, es fundamental analizar esta obra desde su estructura narrativa, su peso temático y su ejecución artística.
La estructura del cómic sigue el formato clásico de la serie: una historia marco (framing story) que sirve de vehículo para presentar varios relatos cortos autoconclusivos. En esta ocasión, la protagonista es Sela Mathers, la figura central de la mitología de *Grimm Fairy Tales*. Sela, poseedora de un libro místico que le permite mostrar la verdadera naturaleza de las personas a través de cuentos de hadas, actúa como la narradora y guía moral. El escenario es la noche de Halloween, un momento en el que, según la lógica del cómic, la barrera entre el mundo humano y el reino de Myst es especialmente permeable, permitiendo que las lecciones de Sela cobren una urgencia aterradora.
El primer relato incluido en este especial es una reinterpretación de *La leyenda de Sleepy Hollow*. Zenescope toma el material original de Washington Irving y lo despoja de cualquier atisbo de ambigüedad romántica para transformarlo en una historia de traición y justicia sobrenatural. En esta versión, el Jinete sin Cabeza no es simplemente un mito local o un truco de un rival celoso, sino una manifestación de las consecuencias ineludibles de los actos egoístas. La narrativa se centra en la vanidad y en cómo el pasado siempre encuentra una forma de reclamar su deuda, un tema recurrente en la obra de Sela.
La segunda historia adapta el célebre relato de W.W. Jacobs, *La pata de mono*. Aquí, el cómic explora el horror psicológico y visceral que surge de la desesperación humana. La trama gira en torno a la incapacidad de aceptar la pérdida y el peligro inherente a intentar alterar el orden natural de la vida y la muerte. Esta sección destaca por su atmósfera opresiva; el arte se vuelve más claustrofóbico, enfatizando la angustia de los personajes mientras descubren que cada deseo concedido conlleva un precio que supera con creces cualquier beneficio aparente. Es una exploración cruda de la codicia y el duelo mal gestionado.
Finalmente, el especial cierra con una versión retorcida de *El flautista de Hamelín*. En el universo de *Grimm Fairy Tales*, este personaje se aleja de la figura folclórica para convertirse en una entidad vengativa y despiadada. La historia pone el foco en la hipocresía de aquellos que rompen sus promesas y en la escala desproporcionada del