Stitched – Terror

Stitched es una obra que se sitúa en la intersección del horror sobrenatural y el realismo bélico más crudo, nacida originalmente de la mente del guionista Garth Ennis (*Preacher*, *The Boys*) y expandida posteriormente por Mike Wolfer. Publicada por Avatar Press, una editorial conocida por no imponer límites creativos ni censura a sus autores, esta serie se aleja de los tropos convencionales del género de zombis para presentar una mitología propia, oscura y profundamente perturbadora.

La premisa inicial nos sitúa en las áridas y hostiles montañas de Afganistán. Tras el derribo de un helicóptero, un pequeño grupo de supervivientes —compuesto por soldados estadounidenses y británicos— se ve obligado a emprender una travesía desesperada a través de territorio enemigo para alcanzar la seguridad. Sin embargo, pronto descubren que las milicias locales no son el mayor peligro que acecha en las sombras de los cañones. En este escenario de aislamiento extremo, los protagonistas se encuentran con los "Stitched" (los Cosidos): figuras humanoides, envueltas en harapos, con los ojos y las bocas sellados mediante toscas suturas, que deambulan por el desierto como autómatas de una violencia implacable.

El concepto de los Stitched es el pilar central del terror en esta obra. No son muertos vivientes en el sentido tradicional de la cultura pop; no buscan alimentarse de carne humana ni responden a un virus biológico. Son recipientes de una magia antigua y olvidada, cadáveres reanimados mediante rituales que desafían la lógica moderna. Su naturaleza silenciosa y su resistencia sobrehumana los convierten en una amenaza constante y opresiva. El cómic explora la idea de que estas criaturas son herramientas, armas biológicas de naturaleza mística controladas por individuos que poseen el conocimiento necesario para dirigirlas, lo que añade una capa de intriga sobre quiénes son los verdaderos artífices detrás de estas aberraciones.

Narrativamente, la obra se divide en dos etapas claras. La primera, escrita por Ennis, se centra en la supervivencia inmediata y en el choque cultural y psicológico de soldados modernos enfrentándose a un horror que no pueden racionalizar. La segunda etapa, bajo el mando de Mike Wolfer, expande el universo de la serie, llevando la amenaza de los Stitched fuera de las fronteras de Afganistán y profundizando en la mitología de su creación. Aquí, el cómic transita hacia un horror más procedimental y expansivo, explorando cómo diferentes organizaciones y facciones intentan hacerse con el control de esta tecnología nigromántica.

El apartado visual es fundamental para entender el impacto de *Stitched*. Fiel al estilo de Avatar Press, el arte no escatima en detalles viscerales. La representación de los Cosidos es deliberadamente repulsiva: la textura de la piel muerta, la tosquedad de los hilos que mantienen unidos sus cuerpos y la frialdad de sus movimientos están diseñados para generar una sensación de inquietud constante. La violencia es gráfica y explícita, pero en lugar de resultar gratuita, sirve para subrayar la vulnerabilidad del cuerpo humano frente a fuerzas que no comprenden.

En cuanto a su tono, *Stitched* es una obra nihilista. No hay espacio para el heroísmo clásico; la lucha es por la supervivencia básica en un entorno donde la moralidad se desdibuja ante la necesidad de seguir vivo un minuto más. La serie utiliza el aislamiento geográfico para potenciar el terror psicológico,

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