Helheim, publicada por Oni Press, es una obra que destaca en el panorama del cómic contemporáneo por su audaz amalgama de mitología nórdica, horror gótico y fantasía oscura. Escrita por Cullen Bunn e ilustrada por Joëlle Jones, la serie se aleja de las representaciones heroicas y luminosas de los vikingos para sumergirse en una narrativa donde la muerte no es el final, sino el comienzo de una pesadilla de carne y magia negra.
La historia se sitúa en una era de oscuridad perpetua y frío implacable. El protagonista es Rikard, un guerrero valiente y noble que lucha por proteger a su aldea de una amenaza que supera la comprensión humana. Su pueblo se encuentra atrapado en medio de una guerra ancestral entre dos poderosas y malvadas brujas, Bera y Groa, cuyas ambiciones han desatado hordas de criaturas sobrenaturales sobre los asentamientos humanos. En este contexto, la supervivencia no depende solo de la fuerza del acero, sino de fuerzas místicas que la mayoría de los hombres temen incluso nombrar.
El punto de inflexión de la trama ocurre de manera temprana y brutal: Rikard cae en combate defendiendo a los suyos. Sin embargo, en el universo de *Helheim*, el descanso eterno es un lujo que no todos pueden permitirse. Su padre, Kirkos, impulsado por una mezcla de amor desesperado y la necesidad de un arma capaz de enfrentar a las brujas, recurre a rituales prohibidos para reanimar el cadáver de su hijo. Rikard regresa a la vida, pero no como el hombre que fue. Se convierte en una construcción monstruosa, un coloso de piel cosida, runas grabadas y fuerza sobrehumana. Esta transformación redefine al personaje, convirtiéndolo en una suerte de "monstruo de Frankenstein" vikingo, un ser que habita el umbral entre la vida y la muerte.
A partir de su resurrección, la narrativa se transforma en una odisea de violencia y redención imposible. Rikard, ahora una cáscara de su antiguo ser