El Álamo: Crónica de un Sacrificio en Viñetas
Dentro del panorama del cómic histórico contemporáneo, la obra *El Álamo*, guionizada por Dobbs y dibujada por Fabio Pezzi (perteneciente a la prestigiosa colección francesa *Grandes Batallas de la Historia*), se erige como una de las aproximaciones más rigurosas y visualmente impactantes sobre uno de los episodios más mitificados de la historia de los Estados Unidos y México. Este cómic no busca simplemente replicar la leyenda heroica alimentada por el cine de Hollywood, sino que se propone desgranar, a través del lenguaje de la narrativa gráfica, los trece días de asedio que cambiaron el destino de Texas en 1836.
La trama se sitúa en la antigua misión de San Antonio de Valero, conocida popularmente como El Álamo. El guion de Dobbs establece con precisión el tablero geopolítico de la época: la tensión insostenible entre los colonos tejanos y el gobierno centralista del general Antonio López de Santa Anna. La narrativa huye de maniqueísmos simplistas, presentando un conflicto de soberanía, orgullo y supervivencia donde las decisiones políticas tienen consecuencias sangrientas en el barro de las trincheras.
El núcleo del cómic se centra en la convivencia forzada y la resistencia de un grupo heterogéneo de hombres atrapados tras los muros de la misión. A través de sus páginas, asistimos a la evolución de las dinámicas de mando entre tres figuras icónicas: el joven y estricto coronel William Travis, el carismático pero enfermo Jim Bowie, y el legendario aventurero Davy Crockett. El autor utiliza los diálogos y los silencios para explorar la psicología de estos hombres, quienes, a pesar de sus diferencias ideológicas y personales, se ven unidos por la inevitabilidad de un destino común frente a un ejército que los supera en una proporción de diez a uno.
Visualmente, el trabajo de Fabio Pezzi es un ejercicio de realismo sucio y detallado. El dibujo se aleja de la estética limpia del cómic de aventuras tradicional para abrazar una paleta de colores terrosos, donde el polvo, el sudor y la pólvora impregnan cada viñeta. La arquitectura de la misión está recreada con una precisión documental, permitiendo al lector comprender la precariedad de las defensas y la magnitud del asalto final. Pezzi utiliza planos generales para mostrar la inmensidad del ejército mexicano, creando una sensación de claustrofobia y asedio inminente que domina todo el segundo acto de la obra.
El ritmo narrativo está magistralmente gestionado. El cómic no se apresura hacia el clímax bélico; dedica tiempo a mostrar la guerra de desgaste, la falta de suministros y la vana esperanza de recibir refuerzos que nunca llegan. Esta cadencia permite que el lector experimente la tensión del paso del tiempo, convirtiendo el asedio en un personaje más de la historia. Las secuencias de acción, cuando finalmente estallan, son crudas y directas, evitando la glorificación gratuita de la violencia para centrarse en el caos y la desesperación del combate cuerpo a cuerpo.
Otro aspecto destacable es el tratamiento del bando mexicano. Lejos de presentar a un enemigo anónimo o caricaturizado, el cómic ofrece pinceladas sobre la disciplina y la determinación de las tropas de Santa Anna, subrayando que el conflicto fue una colisión de dos visiones del mundo irreconciliables en aquel momento histórico.
En conclusión, *El Álamo* es una obra esencial