Fathom Volumen 2: El resurgir de Aspen Matthews y el conflicto entre dos mundos
El segundo volumen de *Fathom* marca un hito fundamental en la historia del cómic independiente de principios de los años 2000. Tras una exitosa etapa inicial bajo el sello Top Cow, Michael Turner fundó su propia editorial, Aspen MLT, y retomó su creación más personal para expandir una mitología que mezcla la ciencia ficción, la política global y la fantasía submarina. Este volumen no solo continúa la narrativa de la protagonista, Aspen Matthews, sino que redefine las reglas del universo en el que habita, elevando las apuestas de un conflicto que ya no puede mantenerse oculto en las profundidades del océano.
La trama de este segundo volumen arranca tras un periodo de incertidumbre y desaparición. Aspen Matthews, la bióloga marina que descubrió ser parte de una raza avanzada de seres acuáticos conocidos como "The Blue" (Los Azules), regresa a un mundo que ha cambiado drásticamente en su ausencia. La existencia de esta civilización submarina ya no es un secreto guardado entre susurros; la humanidad es plenamente consciente de que no está sola en el planeta y, como es habitual en la narrativa de Turner, la reacción inicial de la superficie es el miedo y la militarización.
El núcleo argumental de *Fathom Vol. 2* se centra en la dualidad de Aspen. Ella es el puente entre dos especies que parecen destinadas a la colisión. Por un lado, los gobiernos humanos, liderados por facciones militares de los Estados Unidos, han acelerado sus programas de defensa y exploración profunda, viendo a los habitantes del océano como una amenaza existencial para la soberanía terrestre. Por otro lado, la sociedad de "The Blue" se encuentra fragmentada. Las tensiones internas entre sus líderes y la aparición de facciones más radicales complican cualquier intento de coexistencia pacífica.
Uno de los elementos más destacados de esta entrega es la introducción y profundización en "The Black" (Los Negros), una raza aún más antigua, poderosa y misteriosa que los propios Azules. Su emergencia en la narrativa añade una capa de complejidad geopolítica al conflicto: ya no se trata solo de humanos contra seres marinos, sino de una lucha por el control de los recursos energéticos del planeta y el dominio de una tecnología que desafía las leyes de la física humana. Aspen se ve forzada a navegar estas aguas turbulentas, tratando de encontrar su lugar mientras ambos bandos intentan utilizarla como un arma o como un símbolo.
A nivel de personajes, el volumen desarrolla de manera notable a secundarios clave como Cannon Hawke, cuya lealtad y habilidades son puestas a prueba, y a figuras antagónicas que representan la ambición humana y el fanatismo submarino. La narrativa se aleja de los maniqueísmos simples; aquí, los villanos tienen motivaciones arraigadas en la supervivencia de su especie, y los héroes cometen errores derivados de su incapacidad para comprender la magnitud total del ecosistema que intentan proteger.
Visualmente, *Fathom Vol. 2* mantiene el estándar de excelencia que definió la carrera de Michael Turner. Aunque en este volumen contó con la colaboración de talentos como Talent Caldwell en los lápices y Peter Steigerwald en el color, la estética sigue siendo inconfundible: diseños de personajes estilizados, una arquitectura submarina orgánica y majestuosa, y una representación del agua que se convirtió en la firma visual de la serie. El dinamismo de las escenas de acción se equilibra con momentos de introspección donde el entorno marino se convierte en un personaje más, vasto y peligroso.
En conclusión, el segundo volumen de *Fathom* es una obra de expansión necesaria. Establece las bases de un conflicto a escala global donde la ecología, la identidad y la guerra se entrelazan. Para Aspen Matthews, este arco no es solo una lucha por la supervivencia, sino un viaje de autodescubrimiento en el que debe decidir si su lealtad pertenece a la especie que la crió o a la sangre que corre por sus venas. Es un cómic esencial para entender la evolución del género de aventuras a principios del siglo XXI, alejándose de los tropos tradicionales de superhéroes para abrazar una narrativa de construcción de mundos mucho más ambiciosa.